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Bocetos judiciales revelan a Maduro y Cilia Flores más delgados tras 200 días bajo custodia en EE. UU.

Internacionales
Recientes bocetos judiciales de Nicolás Maduro y Cilia Flores durante su tercera aparición en un tribunal estadounidense han captado la atención debido a su notoria pérdida de peso tras 200 días de detención. Las ilustraciones, realizadas en ausencia de cámaras, muestran un cambio físico evidente, generando diversas reacciones y comparaciones con las experiencias de expresos políticos venezolanos.

La apariencia física de Nicolás Maduro y Cilia Flores fue el centro de atención durante su tercera presentación ante la justicia de Estados Unidos, llevada a cabo el miércoles 22 de julio en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Las representaciones gráficas del juicio, hechas dentro de la sala, mostraron a la pareja notablemente más esbelta luego de 200 días bajo custodia en territorio estadounidense. Maduro se presentó con el uniforme caqui de los reclusos, mientras que Flores mantuvo una expresión seria a lo largo de la breve diligencia. Maduro exhibió una sonrisa, conversó con sus asesores legales y saludó a varias personas presentes. Flores, por el contrario, mantuvo una actitud más reservada. Ambos permanecieron en silencio frente al juez federal Alvin Hellerstein.

Las ilustraciones judiciales constituyen el principal registro visual de la comparecencia, ya que no se permite el acceso de cámaras a la sala. Sin embargo, los dibujos por sí solos no permiten determinar la cantidad exacta de peso perdido ni las posibles razones de su aspecto. Hasta el momento, los representantes legales de Maduro y Flores, ni las autoridades penitenciarias, han emitido comunicados públicos sobre alguna condición de salud vinculada con la delgadez observada.

La imagen suscitó comentarios entre exdetenidos políticos venezolanos, quienes contrastaron la apariencia de Maduro con las circunstancias de privación de alimentos y maltrato que, según afirman, padecieron durante su encarcelamiento en Venezuela. Nelson Piñero declaró en el programa La Noche, de NTN24, que los bocetos no le generaron conmiseración, dado que, según su denuncia, el hambre era empleada como un instrumento de castigo contra los prisioneros políticos. “No puedo sentir ningún tipo de lástima”, manifestó Piñero, quien argumentó que Maduro cuenta con garantías legales y condiciones diferentes a las que, de acuerdo con su testimonio, enfrentan los detenidos por motivos políticos en Venezuela.

El también exreo político Yandir Loggiodice señaló que Maduro previamente tenía sobrepeso y consideró que su actual aspecto no puede compararse con las carencias experimentadas por una gran parte de la ciudadanía venezolana. Loggiodice rememoró que el exmandatario participaba en eventos y celebraciones mientras numerosos venezolanos afrontaban dificultades para conseguir alimentos y otros bienes esenciales. El abogado penalista y activista de derechos humanos José Amalio Graterol calificó la situación como una contradicción, aunque advirtió que la pérdida de peso observada en Maduro no es equivalente a las condiciones denunciadas dentro de las prisiones venezolanas. “Es una paradoja, pero no es lo mismo”, expresó Graterol al comparar ambas situaciones.

Maduro y Flores fueron aprehendidos el 3 de enero de 2026 durante una operación de fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York. Desde entonces permanecen recluidos en una prisión federal de Brooklyn y se han declarado no culpables de los cargos en su contra. Durante la audiencia del 22 de julio, el juez Hellerstein estableció para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio por acusaciones relacionadas con narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína y delitos vinculados con armamento. La vista tuvo una duración aproximada de 13 minutos, considerablemente menos que las anteriores. La primera comparecencia, celebrada el 5 de enero, duró 35 minutos, mientras que la segunda, realizada el 26 de marzo, se extendió durante 25 minutos.

La audiencia se centró en la aprobación del cronograma procesal presentado de forma conjunta por la Fiscalía federal y los equipos de la defensa. Barry Pollack se presentó ante el magistrado como “abogado del presidente Nicolás Maduro”. Mark Donnelly, representante legal de Flores, se identificó como “abogado de la señora Cilia Flores”, sin emplear el título de primera dama. Hellerstein se limitó a saludarlos con un breve “buenos días señora y señor” antes de abordar el calendario del proceso. Pollack, quien también representó al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, encabeza la defensa de Maduro junto con la abogada Anna Estevao. Donnelly, especialista en delitos económicos y de cuello blanco, representa a Flores.

La principal contienda legal previa al juicio será la reclamación de inmunidad soberana. La defensa argumentará que Maduro no puede ser enjuiciado en Estados Unidos debido a la condición de jefe de Estado que afirma mantener. El 2 de septiembre de 2026 vence el plazo para presentar la primera serie de solicitudes destinadas a desestimar el caso por motivos de jurisdicción e inmunidad. Una segunda categoría de mociones buscará excluir o invalidar determinadas pruebas incorporadas al expediente. El cronograma establece que la Fiscalía deberá completar la entrega de evidencia no clasificada el 22 de septiembre de 2026 y del material clasificado el 15 de noviembre del mismo año. La defensa dispondrá hasta el 11 de enero de 2027 para presentar solicitudes adicionales después de examinar las pruebas clasificadas. Las últimas réplicas relacionadas con la Ley de Procedimientos de Información Clasificada, conocida como CIPA, están previstas para el 11 de marzo de 2027.

Otro debate legal surgió tras un estudio del abogado Michael Rips, quien sugirió que un tratado de extradición de 1922 entre Estados Unidos y Venezuela podría obligar a someter la controversia a un arbitraje internacional. Se trata de una interpretación jurídica debatida y no de una resolución judicial. Tampoco se ha confirmado que el argumento forme parte de las solicitudes que presentará la defensa. Entre las figuras mencionadas como posibles colaboradores o testigos se encuentra Alex Saab, antiguo aliado de Maduro que fue recapturado en mayo y permanece detenido en Miami. También han sido señalados el exgeneral venezolano Clíver Alcalá Cordones, condenado a 21 años y ocho meses de prisión, y el exjefe de inteligencia Hugo “El Pollo” Carvajal, quien se declaró culpable de cargos relacionados con narcoterrorismo, estupefacientes y armas. La Fiscalía no ha divulgado una lista oficial de testigos para el juicio, por lo que sus posibles participaciones aún no han sido confirmadas formalmente.

El proceso que enfrentan Maduro y Flores estará marcado por discusiones sobre inmunidad, jurisdicción, pruebas clasificadas y la legalidad de la operación mediante la cual fueron capturados. Mientras avanzan esas disputas, los bocetos de su tercera comparecencia pusieron la transformación física de Maduro y Flores en el centro de la atención y reavivaron las comparaciones con las condiciones denunciadas por antiguos presos políticos venezolanos.