El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado un nuevo arancel del 12.5% a las importaciones de República Dominicana, una medida que se extiende a decenas de sus socios comerciales. Un total de 60 naciones y territorios se encuentran ahora en una lista con tarifas que oscilan entre el 10% y el 12.5%, conforme a datos revelados por Bloomberg tras el anuncio de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. Este impuesto adicional busca modificar las dinámicas comerciales y estimular la producción interna.
Luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, hiciera público un arancel del 12.5 % sobre las mercancías que ingresan desde República Dominicana, se confirmó que la disposición también impacta a numerosos aliados comerciales de Washington. Si esto sirve de consuelo, es importante saber que el país no está solo. En total, sesenta naciones y regiones fueron incluidas en un nuevo listado de impuestos que varían entre el 10 % y el 12.5 %, según la información divulgada por Bloomberg, basada en el aviso emitido el 23 de julio por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
En términos sencillos, un arancel constituye un gravamen aplicado cuando un producto extranjero entra a Estados Unidos. Por ejemplo, si un bien tiene un costo de cien dólares y se le impone una tarifa del 12.5 %, la compañía que lo importa tendrá que abonar 12.50 dólares adicionales. Este monto no siempre será asumido por una única parte. La empresa estadounidense podría cubrir el costo, requerir un precio más bajo al proveedor internacional o transferir el gasto al comprador a través de un incremento en el precio final.
República Dominicana se ubicó en el segmento del 12.5 %.
Los artículos dominicanos sujetos a esta medida enfrentarán la tarifa más elevada de la relación, fijada en 12.5 %. En este mismo grupo figuran naciones como China, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Australia y Japón. Esto no implica que todos los productos dominicanos experimentarán un alza de precio ni que todas las exportaciones sentirán el mismo efecto. La información presentada no detalla qué mercancías serán incluidas ni si ciertos sectores gozarán de excepciones. El impacto dependerá del producto, de los acuerdos entre compradores y vendedores y de quién asuma finalmente el gasto extra.
¿Qué economías abonarán un 10 %?
La tarifa del 10 % se aplicará a las importaciones provenientes de: Argentina, Bangladés, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, la Unión Europea, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Taiwán, Trinidad y Tobago y el Reino Unido. Aunque este conjunto recibió el porcentaje más bajo, sus productos también ingresarán a Estados Unidos con un costo adicional.
¿Cuáles afrontarán el 12.5 %?
La tarifa del 12.5 % se aplicará a productos originarios de: Argelia, Angola, Australia, Baréin, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Egipto, Guyana, Hong Kong, Irak, Israel, Japón, Kazajistán, Kuwait, Libia, Marruecos, Nueva Zelanda, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Omán, Perú, Filipinas, Catar, Rusia, Corea del Sur, Arabia Saudita, Singapur, Sudáfrica, Suiza, Tailandia, Bahamas, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uruguay, Venezuela y Vietnam.
En los casos de Japón, Corea del Sur y Suiza, Bloomberg señala que el cálculo toma en cuenta el arancel de nación más favorecida que ya se aplica a ciertos artículos. En otras palabras, la tarifa adicional podría variar en función del impuesto que cada mercancía ya pagaba antes de este anuncio.
¿Por qué Trump recurre nuevamente a los aranceles?
Los aranceles forman parte de la estrategia comercial de Donald Trump para encarecer las importaciones, fomentar la producción dentro de Estados Unidos y ejercer presión sobre sus colaboradores para negociar nuevas condiciones. El nuevo listado abarca tanto a grandes potencias económicas como a pequeñas naciones de América Latina y el Caribe. Canadá, México y la Unión Europea quedaron con una tasa del 10 %, mientras que República Dominicana, China, Brasil y Colombia afrontarán un 12.5 %.
La incógnita principal ahora es quién terminará pagando la cuenta. Una parte podría recaer sobre las empresas importadoras estadounidenses, otra sobre los exportadores y otra sobre los consumidores, en caso de que los precios se incrementen. Por el momento, lo evidente es que República Dominicana es parte de una extensa relación de economías afectadas por la nueva política arancelaria de Washington y deberá monitorear atentamente qué productos serán impactados y cómo responderán los sectores exportadores.