Matt Damon se sometió a una intensa preparación física para su rol como Odiseo, logrando un físico fuerte y definido tras cinco meses de entrenamiento. Su régimen incluyó una dieta estricta y un plan diseñado para mejorar la fuerza y la definición muscular. Este enfoque no solo buscaba un cambio estético, sino también optimizar la funcionalidad y la salud del actor.
La transformación física de Matt Damon para encarnar a Odiseo en la película ha captado la atención de miles de fans. El intérprete consiguió un físico más robusto y marcado tras medio año de ejercicio, una alimentación controlada y un programa de preparación enfocado en incrementar la fuerza y la definición muscular sin adquirir un volumen excesivo. Según The Times, el preparador Harry Jameson explicó que la meta no era desarrollar brazos enormes, sino alcanzar una constitución funcional, atlética y esculpida. De manera similar, el especialista en acondicionamiento físico Gabe Stump, quien supervisó el entrenamiento del actor para el film, señaló que Damon logró una definición equilibrada sin un aumento desproporcionado de masa muscular. Más allá de la apariencia física, los expertos afirman que fortalecer los brazos también ofrece beneficios para la salud. Un estudio publicado en PLOS One, citado por The Times y realizado con aproximadamente 7,000 hombres entre 40 y 90 años, reveló que aquellos con mayor circunferencia muscular en la parte central del brazo tenían un 24% menos de probabilidad de fallecer durante el periodo investigado. La investigación vincula esa masa muscular con una mayor fuerza de agarre, un indicador que otra investigación publicada en The Lancet asocia con un riesgo reducido de muerte prematura. Jameson sostuvo que desarrollar la musculatura de los brazos ayuda a prevenir la sarcopenia, promueve la densidad ósea y facilita las actividades diarias a medida que se envejece.
Dieta, pérdida de peso y entrenamiento
Para interpretar a Odiseo, Matt Damon, con 1.78 metros de estatura, perdió cerca de 6.8 kilogramos, llegando a pesar aproximadamente 74.4 kilos. El actor atribuyó parte de este cambio corporal a la eliminación del gluten de su alimentación, aunque admitió que fue una decisión complicada porque le gusta consumir pan, pasta, pizza y cerveza. Harry Jameson aconseja una alimentación basada en productos mínimamente procesados, con pocos carbohidratos refinados y abundante en proteínas. Su recomendación para quienes buscan desarrollar masa muscular es ingerir alrededor de dos gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, incluyendo alimentos como pollo, pescado, huevos y atún, además de suplementos proteicos cuando sea necesario. Contrario a lo que muchos podrían imaginar, la preparación de Damon no se llevó a cabo en un gimnasio lujoso. Gabe Stump reveló que el actor entrenó en un gimnasio improvisado en un sótano equipado únicamente con mancuernas, una barra y una máquina de poleas. La rutina se organizó durante cinco meses con una división entre tren superior y tren inferior. Los lunes y jueves trabajaba la parte superior del cuerpo; martes y viernes se concentraba en piernas, mientras que los miércoles realizaba sesiones de cardio o entrenamiento metabólico. Jameson sugiere tres sesiones semanales de fuerza para todo el cuerpo y dos de cardio, combinando ejercicios de alta intensidad con otros de menor impacto.
Los ejercicios que ayudaron a definir sus brazos
Entre los movimientos clave del entrenamiento se destacan el man-maker, que fusiona flexiones, remos, sentadillas y empuje sobre la cabeza; el around the world, enfocado en el desarrollo de los hombros; el curl de bíceps con pausa isométrica, el press Arnold y la combinación de press de pecho con skull crusher, orientada a fortalecer los tríceps. Según Jameson, los tríceps constituyen aproximadamente dos tercios de la musculatura de la parte superior del brazo, por lo que considera que trabajarlos adecuadamente es vital para conseguir unos brazos más desarrollados. La sesión completa dura alrededor de 30 minutos, con descansos de hasta 60 segundos entre series y una progresión paulatina del peso a medida que la fuerza aumenta.