Un incendio forestal en el suroeste de Madrid ha puesto en situación crítica el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid (MDSCC) en Robledo de Chavela, una instalación vital para la Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA. Los 90 trabajadores del complejo han sido evacuados, y las autoridades luchan por proteger esta infraestructura internacional que mantiene el contacto con misiones espaciales a vastas distancias de la Tierra.
El avance de un incendio en el suroeste de Madrid ha concentrado la atención en Robledo de Chavela, uno de los municipios afectados por la emergencia. En esta localidad se encuentra un complejo de comunicaciones que forma parte de la Red del Espacio Profundo de la NASA, fundamental para mantener el contacto con misiones situadas a enormes distancias de la Tierra. Los equipos de emergencia están trabajando para proteger estas instalaciones, cuya relevancia no siempre es evidente desde el exterior, pero cuya afectación impactaría una infraestructura espacial de alcance internacional.
La advertencia más contundente provino del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien declaró que la instalación "se encuentra en una situación crítica" y que los efectivos estaban realizando "lo imposible para protegerla". Según la Comunidad de Madrid, el incendio atravesaba su "momento álgido", con el frente fuera de capacidad de extinción. Los aproximadamente 90 trabajadores del complejo han sido evacuados y no queda personal dentro del recinto, por lo que aún no es posible confirmar si las llamas han penetrado en las instalaciones o han causado daños. Se ha contactado con el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y con el Ministerio del Interior; desde el centro han indicado que están coordinándose con la sede central de la NASA y esperan disponer pronto de información. Interior no había respondido al cierre de este artículo.
La instalación amenazada es el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid, conocido por sus siglas en inglés, MDSCC. Ubicado en Robledo de Chavela, este complejo pertenece al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial y opera en colaboración con la NASA. El recinto cuenta con seis grandes antenas parabólicas, incluyendo una de 70 metros de diámetro y varias de 34 metros. Todas estas antenas forman parte de la Deep Space Network (DSN), la infraestructura internacional utilizada por la agencia estadounidense para mantener las comunicaciones con las naves que exploran el Sistema Solar.
Madrid es una de las tres piezas que sustentan la cobertura global de esta red. Las otras dos se encuentran en Goldstone, California, y Canberra, Australia, estratégicamente ubicadas para que la rotación terrestre no interrumpa por demasiado tiempo el contacto con las naves. Cuando una misión desaparece bajo el horizonte de Robledo de Chavela, puede entrar en el campo de visión de alguno de los otros dos centros. Este sistema de relevos permite mantener comunicaciones prácticamente continuas y distribuir las tareas de seguimiento, transmisión de órdenes y recepción de datos científicos. La magnitud de esta actividad se mide en el conjunto de la Deep Space Network, no por instalaciones individuales.
Según la NASA, la red presta servicio a más de 40 misiones, y un equipo especializado distribuye el tiempo de antena entre los tres complejos según la visibilidad de cada nave y los objetivos de seguimiento, ciencia y retorno de datos. Por lo tanto, estas misiones no constituyen una cartera exclusiva de la estación madrileña. La propia agencia describe estas antenas como un "vínculo indispensable" con los vehículos que se aventuran más allá de la Tierra.
Un ejemplo reciente ilustra mejor este papel. El 23 de junio, los controladores de New Horizons confirmaron que la nave había despertado con normalidad tras 321 días de hibernación. En ese momento, se encontraba a unos 9.500 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que la señal tardó aproximadamente 8 horas y 52 minutos en llegar. La confirmación alcanzó el centro de operaciones de la misión en Maryland a través de la estación de la Deep Space Network situada cerca de Madrid.
Por ahora no hay confirmación oficial de daños, pero tampoco es posible descartarlos. Los responsables del complejo no podrán verificar el estado de los edificios, los equipos y las antenas hasta que puedan regresar al recinto. La NASA dispone de DSN Now, una herramienta que normalmente permite consultar qué antenas de la red están activas y con qué naves se comunican. Actualmente, la página figura fuera de servicio por trabajos de actualización, una circunstancia que no permite extraer conclusiones sobre el estado operativo de la estación madrileña.