El actor Mark Wahlberg reveló que declinó el papel de George Kirk en la película 'Star Trek' de J.J. Abrams en 2009, admitiendo que no comprendió el guion. Esta decisión, de la que se arrepiente, le impidió formar parte del exitoso relanzamiento de la franquicia. El personaje, que finalmente interpretó Chris Hemsworth, es fundamental en el aclamado inicio de la película.
Mark Wahlberg tuvo la oportunidad de interpretar al padre de James T. Kirk. Se le ofreció el papel, pero no entendió el guion y lo rechazó; solo comprendió lo que se había perdido cuando vio la película terminada. La película, por supuesto, era 'Star Trek', la reinvención con la que J.J. Abrams revitalizó en 2009 una franquicia que desde 2002 no lograba despegar. Puedes verla en Movistar+ y SkyShowtime. El personaje era George Kirk, un oficial que muere pilotando su nave contra una nave romulana para salvar a ochocientas personas, entre ellas su mujer, que da a luz mientras él se despide por radio.
Wahlberg lo reconoció con estas palabras: "Intenté leer el guion. No entendí las palabras, ni el diálogo, ni nada." El papel acabó en manos de Chris Hemsworth, dos años antes de convertirse en Thor para Marvel. Paramount confió tanto en el personaje que llegó a plantear hasta cuatro películas centradas en él, un spin-off que nunca se concretó.
Abrams resolvió el reinicio con una línea temporal alternativa que le permitió abordar la mitología sin indignar a los fans, y dejó que el propio Leonard Nimoy pasara el testigo a los nuevos actores dentro de la ficción. Funcionó: obtuvo buenas críticas y recaudación (385,7 millones de dólares con un presupuesto de 150), y dos secuelas, 'En la oscuridad' y 'Más allá', que completaron la trilogía antes de que Paramount aparcara el proyecto.
Lo que sigue brillando diecisiete años después es el ritmo: Abrams monta la ópera espacial como un thriller trepidante, con un reparto que desborda química. Y cabe destacar los diez primeros minutos, donde reside la esencia del conflicto: el personaje que Wahlberg rechazó sigue dando pie al que es el mejor arranque de toda la franquicia. Ironías del destino.