El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a lanzar fuertes acusaciones contra su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, calificándolo de 'ladrón' y 'corrupto'. Además, manifestó su deseo de que la oposición en Brasil, liderada por Flávio Bolsonaro, gane las próximas elecciones presidenciales, esperando un cambio de rumbo político en el país vecino.
Buenos Aires (EFE).- El presidente de Argentina, Javier Milei, nuevamente se refirió de manera despectiva a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y expresó su anhelo de que "Brasil también se pinte de azul", aludiendo a una posible victoria del opositor Flávio Bolsonaro en los comicios presidenciales que se realizarán en octubre.
"Esperemos que Brasil también se pinte de azul, por el bien de los brasileños. Librarse de los corruptos siempre es bueno, librarse de la izquierda siempre es bueno", manifestó Milei en una conversación con La Casa Streaming.
El domingo anterior, el mandatario ya había aludido a la posibilidad de "cambiarle el signo" político a Brasil, y destacó que, desde su ingreso a la escena política argentina, la mayoría de los gobiernos de la región han tendido hacia la derecha: "Cuando yo inicié esta trayectoria en 2021, solo había un país azul y todo lo demás era rojo. Hoy es mayoritariamente azul y lo que ocurre es que no se percibe en el mapa porque Brasil sigue en rojo".
Los **insultos de Milei a Lula**
El presidente también reiteró este martes sus ofensas contra Da Silva, a quien en los últimos días ha catalogado repetidamente como "ladrón" y "corrupto".
Durante un discurso a fines de julio en São Paulo, en el evento de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, el jefe de Estado argentino tildó a Lula de "ladrón", entre otras injurias que llevaron al líder brasileño a solicitar el regreso de su embajador en Buenos Aires y a convocar al embajador argentino en Brasilia.
Este martes, Milei también se quejó de que Da Silva no lo felicitara tras su victoria en las elecciones presidenciales argentinas a finales de 2023 y lo acusó de haber intervenido "activamente para que ganara el otro candidato en la elección". Asimismo, volvió a referirse al mandatario brasileño como "presidiario" y enfatizó que "lo liberaron de prisión por un tecnicismo administrativo".
Tensiones
Lula permaneció 580 días en la cárcel, entre 2018 y 2019, por casos vinculados a la Operación Lava Jato, que posteriormente fueron anulados por el Tribunal Supremo debido a irregularidades procesales y tras declarar la parcialidad del juez que llevó su caso.
La semana pasada, el canciller argentino, Pablo Quirno, intentó reducir la tensión diplomática y sostuvo que debe interpretarse como parte de las diferencias políticas e ideológicas entre ambos gobiernos.