El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha condenado enérgicamente los recientes bombardeos rusos contra civiles en Kiev, calificando esta "política de terror" como inaceptable. Macron ha prometido que Moscú deberá rendir cuentas por sus acciones y ha anunciado que la Unión Europea intensificará la presión a través de sanciones y apoyo militar a Ucrania.
El mandatario francés, Emmanuel Macron, condenó el miércoles los ataques rusos dirigidos contra la población civil en la capital ucraniana, Kiev, y afirmó que el gobierno de Moscú tendrá que asumir las consecuencias de su agresión hacia Ucrania. Además, prometió un aumento de la presión para lograr este objetivo. Macron, quien se pronunció mediante un mensaje en la red social X tras la ofensiva ocurrida entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, la cual dejó un saldo de al menos 17 fallecidos y 44 heridos en la región de Kiev, enfatizó que "esta estrategia de terror, ejecutada mediante misiles y drones, es inaceptable".
"Cada nuevo ataque", añadió el presidente de Francia, "confirma una verdad: Rusia debe afrontar las repercusiones de su agresión y responder por sus crímenes". Paralelamente, insistió en que "junto a Ucrania, no cederemos ni ante el agotamiento ni ante la intimidación", y anunció que "la Unión Europea y sus socios continuarán incrementando la presión sobre Rusia, particularmente con nuevas sanciones y fortaleciendo el respaldo militar a Ucrania para que pueda defenderse y proteger a sus habitantes".
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, los ataques de esa noche estaban dirigidos a centros logísticos "empleados para el almacenamiento y suministro de armamento, así como para la fabricación y distribución de drones". Estos incidentes tuvieron lugar un día después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunciara el inicio de nuevas operaciones contra territorio ruso, tras una campaña de 40 días que comenzó el 25 de junio, durante la cual se impactaron centros logísticos y refinerías.