El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha intensificado su postura contra el gobierno cubano, implementando nuevas sanciones. Acusó a La Habana de emplear organizaciones fachada para influir y radicalizar a ciudadanos estadounidenses durante décadas. Las medidas incluyen a la cúpula del ICAP y nueve entidades adicionales, con advertencias de futuras sanciones para quienes brinden apoyo a los afectados.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, elevó la crítica hacia el Gobierno cubano al comunicar las recientes disposiciones, señalando a La Habana por usar durante varias décadas agrupaciones con el fin de ejercer influencia y radicalizar a individuos estadounidenses. “El gobierno cubano ha estado utilizando por décadas entidades de fachada para infiltrarse entre la población de Estados Unidos, corromperla y llevarla a la radicalización”, declaró Rubio.
El funcionario indicó que las penalizaciones afectan a la dirección del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), incluyendo a Fernando González Llort, a quien calificó de “espía cubano declarado culpable”, además de nueve organizaciones que, de acuerdo con Washington, colaboran con la financiación y el mantenimiento de la estructura estatal cubana. Conforme al comunicado, Marco Rubio afirmó que las sanciones se dirigían al ICAP por auspiciar “una extensa red subversiva dentro de Estados Unidos, cuyo propósito es identificar, reclutar y radicalizar a elementos subversivos, operando principalmente bajo la apariencia de intercambios educativos o culturales”.
Rubio también alertó que individuos, bancos internacionales y empresas que colaboren, patrocinen o brinden servicios a las entidades o personas sancionadas podrían enfrentarse a acciones similares. “Cualquier persona que apoye, patrocine o preste servicios a estos actores bajo sanción corre el riesgo de ser sancionado también”, sostuvo, al mismo tiempo que exhortó a las instituciones financieras que manejen fondos de los afectados a cesar dicho respaldo.