El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha declarado que es el momento oportuno para finalizar el enfrentamiento con Estados Unidos, argumentando que Teherán se encuentra en una situación ventajosa. A pesar de las negociaciones estancadas y la persistente tensión en el estrecho de Ormuz, Pezeshkian defendió un reciente acuerdo de paz, mientras que EE. UU. ha anunciado nuevas sanciones económicas, generando una fuerte condena por parte de Irán.
El mandatario de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este viernes que ha llegado el momento de poner fin a las hostilidades con Estados Unidos, considerando que Teherán goza de una posición sólida frente a Washington. Las conversaciones entre ambas naciones siguen interrumpidas, con un estancamiento en la situación sobre el terreno. Irán mantiene parcialmente bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz, mientras que Estados Unidos sostiene su contra-bloqueo naval frente a la República Islámica.
“Es preferible que finalicemos la confrontación ahora que estamos en una posición de poder y dignidad”, manifestó Pezeshkian durante un encuentro con personal de salud. El líder iraní también aseguró que la comunidad global reconoce lo que él percibe como una victoria de Irán y acusó a Estados Unidos de atacar centros educativos, hospitales e infraestructuras, infringiendo las normas internacionales.
Pezeshkian defiende acuerdo con Estados Unidos
El presidente iraní también respaldó el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos en junio para concluir el conflicto en Medio Oriente y negó que el pacto represente una rendición para Teherán. “No podrán hallar una sola cláusula en este acuerdo que indique una capitulación. Todos los compromisos corresponden a la otra parte”, sostuvo.
Sus declaraciones surgen semanas después de que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, anunciara su aprobación al acuerdo, a pesar de mantener desacuerdos sobre algunos de sus términos. El convenio ha provocado críticas entre legisladores iraníes de línea dura, quienes acusan al Gobierno de hacer concesiones a Washington, especialmente en relación con la reapertura del estrecho de Ormuz.
EE. UU. prepara nuevas sanciones contra Irán
Mientras Teherán propone el cese del conflicto, Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que las nuevas medidas buscarán generar suficiente presión económica para provocar el colapso del régimen iraní y adelantó que los detalles serán presentados el lunes. La Cancillería iraní respondió acusando a Washington de practicar “terrorismo económico” y cometer crímenes contra la humanidad.
Las declaraciones de Bessent reflejan un cambio hacia una mayor presión económica sobre Teherán, mientras la administración del presidente Donald Trump busca reducir la necesidad de nuevas operaciones militares de gran escala contra Irán.
Estrecho de Ormuz, un punto clave
El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de tensión del conflicto debido a su importancia para el comercio global de petróleo. Según informes de medios estadounidenses, la Armada de Estados Unidos habría organizado y protegido convoyes de petroleros que atraviesan la sección sur del estratégico paso, permitiendo la exportación de entre cinco y diez millones de barriles de petróleo diarios. El conflicto se inició el 28 de febrero, tras ataques estadounidenses e israelíes contra Irán que desataron una escalada regional.
China rechaza las sanciones
Estados Unidos también ha solicitado a otros países, incluyendo a China, que se unan a los esfuerzos para aislar económicamente a Irán. Sin embargo, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, rechazó la estrategia de presión y afirmó que las sanciones no resolverán el conflicto. “China insta a todas las partes involucradas a tomar medidas responsables y a solucionar el problema por vías políticas y diplomáticas”, declaró.
China mantiene una relación económica significativa con Irán y, antes de la guerra, adquiría más del 80 % de las exportaciones de petróleo iraní, según datos de la firma de análisis Kpler. El presidente chino, Xi Jinping, tiene programado viajar a la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre, donde el conflicto con Irán podría formar parte de la agenda de conversaciones con Trump. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, cuestionó las nuevas medidas estadounidenses y sostuvo que las sanciones buscan desviar la atención de los problemas económicos de Estados Unidos, entre ellos el incremento de la deuda y de los intereses.