La industria musical australiana ha decidido prohibir la inclusión de temas completamente creados con inteligencia artificial en sus rankings oficiales, una medida que busca proteger a los artistas y la esencia creativa humana. La Asociación Australiana de la Industria Discográfica (ARIA) implementará esta normativa a partir del próximo lunes, permitiendo, sin embargo, el uso de IA como herramienta de apoyo bajo ciertas condiciones. Esta decisión surge en un contexto de creciente debate sobre el papel de la IA generativa en la música.
La industria musical de Australia ha resuelto impedir que las melodías producidas enteramente por inteligencia artificial (IA) figuren en sus clasificaciones oficiales, ante la inquietud por el efecto de estas tecnologías sobre los creadores y la composición musical. Esta disposición será aplicada por la Asociación Australiana de la Industria Discográfica (ARIA) a partir del siguiente lunes. No obstante, las piezas que empleen herramientas de inteligencia artificial como soporte podrán seguir siendo elegibles, siempre que cumplan con ciertos requisitos. La determinación se produce luego de que una adaptación del éxito de Madonna, “Like a Prayer”, elaborada por un productor australiano con voces y percusión generadas por IA, permaneciera dieciséis semanas entre las veinte canciones más populares de Australia.
El tema alcanzó la segunda posición de la lista de los veinte sencillos más vendidos de ARIA en mayo y este martes ocupaba el cuarto lugar, circunstancia que reavivó la discusión sobre el lugar de la inteligencia artificial generativa dentro del ámbito musical. Conforme a las nuevas regulaciones, las canciones solo podrán aparecer en las listas si “fueron compuestas por personas e interpretaron la voz principal y los instrumentos esenciales”, entre otras condiciones fijadas por ARIA. Las obras producidas completamente mediante inteligencia artificial tampoco podrán concursar en los premios ARIA, considerados entre los principales galardones de la industria musical australiana.
La directora ejecutiva de ARIA, Annabelle Herd, explicó que las modificaciones buscan mantener el reconocimiento de la intervención humana dentro del proceso creativo. “Estos cambios reflejan nuestra intención de seguir siendo dinámicos y promover la naturaleza humana del arte en lo que es, por decir lo menos, un campo en veloz desarrollo”, declaró Herd. “Las listas de éxitos de ARIA siempre serán una medida transparente de la música que consume Australia, pero una lista que recompense la producción de IA sin licencia socavaría la base misma de la música grabada que representamos”, añadió.
Las nuevas disposiciones también estipulan que las canciones que empleen inteligencia artificial deberán haber sido producidas a través de servicios lícitos. La medida responde además a las preocupaciones por la circulación de temas desarrollados con sistemas de IA que habrían sido entrenados utilizando música de artistas sin su consentimiento. Las normas australianas concuerdan con los principios publicados en julio por la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, con sede en Londres y representante de la industria discográfica a nivel global. Las directrices internacionales establecen que una canción debe haber sido “creada sustancialmente por humanos” para poder formar parte de las listas musicales oficiales.
La compositora y profesora del Conservatorio de Música de Sídney, Alexis Weaver, aseguró a la Australian Broadcasting Corporation que el debate sobre la inteligencia artificial en la música es “excepcionalmente tenso y muy emotivo para muchos músicos, por lo que cada uno tendrá una opinión diferente”. Weaver calificó la decisión de ARIA como un “maravilloso avance” y consideró que envía el mensaje de que la organización busca “priorizar y valorar la creatividad humana”. “En el escenario actual, puede resultar bastante difícil evitar las herramientas de IA”, afirmó Weaver. “No obstante, existe una manera de utilizarlas mientras uno sigue al mando y tomando las decisiones creativas principales”.