El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU. ha difundido un video mostrando a ciudadanos haitianos con grilletes siendo deportados a su país, semanas después de la finalización de su Estatus de Protección Temporal (TPS). Las imágenes, que han generado controversia, documentan el proceso de reubicación forzosa mientras las autoridades estadounidenses incrementan las deportaciones hacia Haití.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) publicó en sus plataformas digitales un material audiovisual donde se observa a un grupo de individuos de nacionalidad haitiana portando cadenas mientras suben, bajo la lluvia, a una aeronave de deportación con destino a Haití. Esto ocurre semanas después de que la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para dicha nación entrara en vigor. Las grabaciones, divulgadas el jueves 27 de agosto por la noche, muestran a los ciudadanos haitianos caminando hacia el avión bajo la custodia de los agentes migratorios estadounidenses. Una melodía haitiana acompaña el video difundido por la entidad.
Ese mismo jueves, aproximadamente setenta personas haitianas arribaron al aeropuerto de Cabo Haitiano, ubicado en el norte de Haití, en lo que medios informativos locales identificaron como el segundo grupo recibido en el país desde que concluyeron las salvaguardias del TPS. Entre las personas que descendieron de la aeronave se encontraban tanto adultos como menores de edad.
Hasta este momento, las autoridades de Estados Unidos no han especificado públicamente cuántas de las personas que aparecen en esas imágenes estaban protegidas específicamente por el TPS, ni las circunstancias migratorias individuales de cada una. Uno de los individuos deportados comentó a Local 10 News que había abandonado Haití hace aproximadamente una década. El hombre explicó que experimentaba emociones encontradas por su retorno y señaló que, aunque había deseado regresar algún día a su país, habría preferido hacerlo bajo otras condiciones.
La divulgación de este video sucede en un período en que Estados Unidos ha aumentado las deportaciones hacia Haití, tras la finalización del TPS, que se hizo efectiva el 27 de julio de 2026. Esta medida afectó a cerca de 350,000 haitianos que estaban cubiertos por dicha protección provisional. Con la terminación del programa, los permisos laborales asociados exclusivamente al TPS haitiano perdieron su validez. Esto no implica, sin embargo, que todos sus antiguos beneficiarios sean automáticamente deportados, ya que algunos pueden disponer de otras vías o procedimientos migratorios que les permitan permanecer legalmente en Estados Unidos.
Una semana antes, el 20 de agosto, un vuelo de deportación con más de 160 individuos había aterrizado también en Cabo Haitiano. El DHS informó posteriormente que entre los deportados se encontraban personas con antecedentes por delitos graves, incluyendo integrantes de bandas criminales, agresores sexuales y traficantes de narcóticos. Las autoridades estadounidenses han defendido la reanudación de las deportaciones y argumentan que el TPS fue diseñado como una protección de naturaleza temporal. La administración del presidente Donald Trump determinó que Haití ya no cumplía con los requisitos legales necesarios para mantener esa designación.
La medida ha generado críticas por parte de organizaciones que defienden a los inmigrantes, las cuales alertan sobre la precaria situación de seguridad que enfrentan las personas que regresan a Haití. El país sigue afectado por la violencia de grupos armados, desplazamientos internos y dificultades en el funcionamiento de servicios esenciales. Estados Unidos mantiene, simultáneamente, una alerta de viaje de nivel 4 para Haití, la categoría de mayor riesgo, por medio de la cual aconseja a sus ciudadanos no viajar al país debido, entre otros factores, a secuestros, actividad delictiva y disturbios. El TPS para Haití fue implementado inicialmente en 2010, después del sismo que devastó parte del país, y fue prolongado posteriormente por diversas administraciones estadounidenses ante nuevas crisis políticas, humanitarias y de seguridad.