Google Maps ha modificado la denominación del Lago Ontario a 'Lago América' para sus usuarios ubicados en Estados Unidos. Esta alteración se produce después de que el presidente Donald Trump emitiera una orden ejecutiva para renombrar este cuerpo de agua compartido con Canadá. La medida surge en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Washington y Ottawa, y refleja una decisión similar tomada previamente respecto al Golfo de México.
El sistema de cartografía y geolocalización satelital de Google ha modificado la designación del Lago Ontario, ahora conocido como Lago América, para las personas que utilizan el servicio en los Estados Unidos. Esta decisión sigue a la firma de una orden ejecutiva por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, que estableció el cambio de nombre para esta masa de agua que comparte frontera con Canadá, en medio de la escalada del conflicto comercial entre Washington y Ottawa.
La compañía tecnológica con sede en California anunció el sábado en su blog que la actualización ya está siendo implementada para los usuarios que acceden desde Estados Unidos, basándose en la nueva denominación asignada por el Sistema de Información de Nombres Geográficos de Estados Unidos (USGS).
En una orden ejecutiva emitida el jueves anterior, Trump había instruido al USGS para que modificara el nombre a Lago América. Aquellos que se conecten desde Canadá continuarán viendo la denominación Lago Ontario, mientras que los usuarios de otras naciones podrán observar ambos nombres.
No es el primer cambio promovido por Trump
Google aplicó una medida similar cuando Trump rubricó una orden ejecutiva para renombrar el Golfo de México como Golfo de América en enero de 2025, como respuesta a lo que él consideraba una cooperación insuficiente del país vecino en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
Las confrontaciones verbales entre Estados Unidos y Canadá han aumentado en intensidad durante los últimos días, tras el fracaso de las negociaciones comerciales este mismo mes. La interrupción del diálogo resultó en la imposición, a partir del 22 de agosto, de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre diversos productos canadienses, una medida anunciada por Donald Trump. Ottawa, por su parte, responderá implementando impuestos aduaneros correspondientes que entrarán en vigor el 8 de septiembre.