El Concejo Municipal de Los Ángeles ha aprobado una ordenanza trascendental que prohíbe la perforación y el bombeo de petróleo y gas dentro de la ciudad. Esta decisión unánime busca proteger la salud pública y el medio ambiente, especialmente en comunidades históricamente afectadas. La medida contempla la eliminación progresiva de estas actividades en los próximos 20 años, impactando a cientos de pozos activos e inactivos.
La administración del condado de Los Ángeles ha ratificado una disposición para impedir la perforación y el bombeo de petróleo en la metrópoli, después de más de una década de confrontación con las compañías petroleras y los riesgos de contaminación que afectan a miles de ciudadanos. La normativa fue respaldada por el concejo municipal de manera unánime "para prohibir la extracción de petróleo y gas y convertir las operaciones de extracción actuales en un uso no conforme en todas las áreas", según el documento.
El plan establece la eliminación escalonada de la producción a lo largo de los próximos 20 años, afectando a aproximadamente 600 pozos petroleros en funcionamiento y 1.200 inactivos. El organismo municipal considera que "las poblaciones de primera línea y las comunidades de color han padecido injusticias históricas causadas por la exposición a los peligros conocidos para la salud y la seguridad pública derivados de la perforación petrolera".
"Las actividades relacionadas con las operaciones de extracción de petróleo y gas se asocian con numerosos impactos potenciales en la salud y la seguridad, especialmente cuando ocurren cerca de usos sensibles como escuelas, guarderías, centros de atención para personas mayores, residencias para adultos, parques, hospitales o viviendas", añadió el texto.
Esta disposición, pendiente de la aprobación final de la alcaldesa Karen Bass, se alinea con los propósitos del Ayuntamiento de alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2035 y resguardar la salud pública de los residentes en los barrios cercanos a las zonas de extracción. De igual manera, esta batalla institucional contra la producción petrolera reactiva una directriz del Consejo Municipal de Los Ángeles de marzo de 2022 que impidió la perforación de nuevos pozos de gas y petróleo en la ciudad, y ordenó la eliminación gradual de todas las perforaciones existentes en los próximos 20 años.
A pesar de haber sido aprobada, la medida fue invalidada en septiembre de 2024 por un juzgado, que dictaminó que la ciudad no tenía competencias frente a la regulación estatal.