El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado un proceso de concurso para otorgar en concesión el auditorio al aire libre del parque Juan Carlos I, que ha permanecido abandonado desde 2006. La fórmula demanial propuesta contempla 35 años de explotación privada, prorrogables por cinco más, manteniendo la titularidad pública. Los licitadores interesados tienen hasta el 24 de noviembre para presentar sus ofertas, buscando revitalizar este espacio cultural.
El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde para abrir el concurso de concesión del auditorio del parque Juan Carlos I, el más grande al aire libre de la capital. La propuesta es una fórmula demanial por 35 años, con opción a prorrogarse por otros cinco. Esto implica que, aunque el recinto seguirá siendo de dominio y titularidad pública, su explotación recaerá en un operador privado. Un intento similar en 2021 no prosperó. En esta ocasión, el plazo para la presentación de ofertas concluye el 24 de noviembre.
Inaugurado en 1992 como parte de un proyecto de Antonio Fernández-Alba, el último concierto que albergó fue el de Guns N’ Roses en 2006. Desde entonces, el auditorio ha caído en un estado de deterioro. En noviembre de 2017, el equipo de Ahora Madrid impulsó su rehabilitación. Sin embargo, no fue hasta junio de 2021 cuando el Ayuntamiento anunció un estudio de viabilidad y la promesa de reformarlo, que nunca se concretó. Durante 2024 y 2025, surgieron iniciativas privadas, y en diciembre de 2025, la Junta de Barajas rechazó una propuesta del PSOE para su rehabilitación y gestión con Madrid Destino.
Las condiciones actuales para el adjudicatario incluyen la obligación de programar al menos un 60% de actividades culturales, deportivas o de ocio dirigidas al público general. El 40% restante se destinaría a eventos privados, como congresos o ferias. Además, se deberá habilitar un espacio de restauración accesible y se permitirá la construcción de nuevas edificaciones compatibles con la actividad. El pliego exige un informe acústico, pero autoriza superar los niveles de ruido habituales hasta 30 días al año y abrir el parque fuera de su horario regular. El aforo de referencia teórico es de 9.813 personas.
El canon anual establecido es de 446.000 euros, más un 2% adicional por cada año de explotación. Según el Ayuntamiento, las obras de rehabilitación, cuyo coste correrá a cargo del concesionario, ascenderán a un mínimo de 15,7 millones de euros. Las instalaciones objeto de cesión están valoradas en 35,9 millones. En comparación, un informe de Patrimonio Cultural, revelado por Madridiario, cifraba en 5,7 millones la inversión mínima necesaria para su rehabilitación.
El Área de Cultura ya había adelantado la intención de reactivar el auditorio. Según la resolución municipal, dos particulares presentaron iniciativas de reforma y explotación. La primera, del 3 de abril de 2024, estimaba una inversión de 14,6 millones de euros (o 21,7 millones con equipamiento). La segunda, del 2 de julio de 2025, ofrecía una cifra menor, de 15,9 millones. Ambas fueron valoradas positivamente. En enero de 2026, el BOCM abrió un plazo de 30 días para recibir propuestas alternativas, y Somos Madrid informó sobre la existencia de otras dos ofertas de identidad reservada.
A lo largo de los años, se han publicado reportajes que documentan saqueos, la ausencia de butacas, el robo de cables, grafitis y la invasión de vegetación en el auditorio. Un reportaje de ElEspañol señalaba que de las casi 10.000 butacas, “solo quedaba una”. Sin embargo, informes del anteproyecto, de los primeros años de la gestión de Almeida, describen un estado de conservación aceptable, con carencias subsanables y sin daños estructurales significativos. La discrepancia en los diagnósticos sugiere que el estado exacto depende de una evaluación actual, a las puertas de noviembre de 2027.
Existen dos posturas principales. El Ayuntamiento argumenta que Madrid carece de recintos para 5.000 a 10.000 personas que no generen problemas de ruido para los residentes. En el parque Tierno Galván, el único comparable, los vecinos han expresado quejas por la saturación de festivales. Borja Carabante, delegado de Urbanismo, ha calificado esta iniciativa de explotación como una buena noticia. La recuperación de un recinto inactivo por casi dos décadas parece una medida sensata; la clave reside en garantizar el descanso y el respeto al medio ambiente. Por otro lado, Más Madrid ha considerado la gestión privada como “totalmente intolerable”, argumentando una pérdida de control sobre la programación cultural. Es relevante destacar que el Ayuntamiento no utiliza ni incluye el término “privatización” en ningún apartado.
Este modelo de concesión ya tiene un precedente en el antiguo IMAX del Tierno Galván, cedido por 42 años a la multinacional de musicales Stage Entertainment. Esta empresa, un gigante del espectáculo, se encuentra actualmente en proceso de reforma de los cines tras el “extraño” derrumbe de su cúpula central. Aquel cine cerró en 2014 por deudas, y el edificio permaneció vacío durante años hasta su rehabilitación.
Después del 24 de noviembre, el Ayuntamiento procederá a evaluar las ofertas y adjudicar la concesión final, un proceso cuyo calendario público aún no ha sido divulgado. Queda por determinar cuánto aumentará el canon sobre el mínimo establecido y cómo se gestionará el impacto del ruido en los vecinos del distrito de Barajas. El auditorio ha cumplido la mayoría de edad, llevando 18 años sin ofrecer ningún espectáculo, y se esperan los estudios acústicos. A modo de comparación, algunas viviendas registraron una media de 75 decibelios durante los entrenamientos libres del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid, siendo el umbral limitado a 45 decibelios.