El Gobierno ruso ha asegurado que su petróleo y productos derivados seguirán encontrando mercado, a pesar de la reciente inestabilidad política en Estados Unidos tras las elecciones legislativas. El Kremlin mantiene su postura de que las operaciones comerciales continuarán inalteradas, incluso ante la incertidumbre sobre los envíos de diésel hacia territorio estadounidense y los cambios de ruta reportados en algunos buques petroleros.
El Gobierno de Rusia afirmó este jueves que su crudo y sus productos refinados siempre hallarán compradores, a pesar de la incertidumbre que rodea los cargamentos de diésel hacia Estados Unidos tras los resultados de las elecciones legislativas, que debilitaron al partido del entonces presidente Donald Trump. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que las exportaciones rusas tendrán demanda y defendió la continuación de las actividades comerciales. “Todo el diésel encontrará a sus compradores”, manifestó durante su conferencia de prensa telefónica habitual.
Estas declaraciones surgieron después de que medios de comunicación globales informaran sobre modificaciones en la trayectoria de varios petroleros rusos que se dirigían a suelo estadounidense. Dos de estas embarcaciones, nombradas Talisman y Leruo, supuestamente alteraron sus rutas: una se dirige ahora hacia las costas de Brasil, mientras la otra se encuentra cerca de Argelia.
Un tercer barco, identificado como Agioi Fanendes, prosigue su viaje hacia Estados Unidos, aunque el puerto de descarga aún no se ha determinado, según la información difundida. Peskov confirmó que algunas entregas ya se habían efectuado, pero declinó proporcionar detalles sobre las operaciones, argumentando que son transacciones comerciales cuyos términos no pueden hacerse públicos.
El portavoz también se negó a comentar si los resultados electorales en Estados Unidos podrían generar alteraciones en el pacto energético entre Washington y Moscú, sosteniendo que dicho acuerdo no depende de los resultados de las elecciones legislativas.
Un acuerdo bajo cuestionamientos
El convenio de suministro de diésel ruso ha provocado críticas de facciones republicanas y demócratas en Estados Unidos, al igual que de Ucrania y la Unión Europea, debido a las repercusiones económicas y políticas de mantener intercambios energéticos con Moscú. Conforme a las estimaciones citadas por medios internacionales, entre siete y 13 petroleros rusos habrían partido con destino a Estados Unidos como parte de las operaciones planificadas.
El acuerdo contemplaba entregas mensuales de diésel ruso, con volúmenes que aumentarían de forma progresiva hasta alcanzar los compromisos establecidos para el año 2027. Su validez está prevista hasta abril de ese mismo año. La iniciativa, promovida por Trump, buscaba contribuir a la reducción de los precios de los combustibles y mitigar las presiones inflacionarias que afectan a los consumidores estadounidenses. No obstante, los cambios de ruta de algunos buques han generado interrogantes acerca del progreso de los envíos y el porvenir del acuerdo energético entre ambas naciones.