Una reciente ola de catorce amenazas de bomba afectó vuelos con destino a diversas ciudades europeas, desencadenando desvíos, aterrizajes de emergencia y la activación de rigurosos protocolos de seguridad. Estos incidentes, que no han reportado heridos ni hallazgo de explosivos, se producen poco después de una situación similar con otros siete vuelos en la región. Las autoridades comunitarias están monitoreando de cerca la situación y coordinando esfuerzos para investigar el origen de estos eventos.
Al menos catorce aeronaves que se dirigían a diferentes destinos en Europa fueron objeto de avisos de bomba este jueves, lo que llevó a la implementación de medidas de seguridad, aterrizajes forzosos y el cambio de ruta de algunas de ellas. Hasta el momento, no se han registrado víctimas ni se han descubierto artefactos explosivos en los aviones examinados. Estos sucesos tuvieron lugar en terminales aéreas de Francia, Italia, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Polonia y Austria, apenas dos días después de que otros siete vuelos experimentaran alertas parecidas en el espacio aéreo europeo.
Uno de los episodios involucró a un avión de Finnair que viajaba desde Helsinki con destino a Roma. La aeronave fue acompañada por cazas de la Fuerza Aérea italiana hasta su descenso en el aeropuerto de Fiumicino, donde las operaciones prosiguieron sin interrupciones. Otra aeronave de la misma compañía, operada por Jettime y con rumbo a Viena, también recibió una advertencia, aunque aterrizó sin problemas en la capital austríaca.
En Francia, un Airbus A320 de Aer Lingus, que cubría la ruta entre Dublín y Roma, tuvo que ser desviado hacia una base militar en Évreux. Tras el aterrizaje, los 151 pasajeros y seis miembros de la tripulación fueron desalojados mientras expertos en explosivos revisaban la aeronave. Italia también recibió notificaciones relacionadas con dos vuelos que se dirigían al aeropuerto de Malpensa, en Milán. Ambas aeronaves tocaron tierra sin percances. Asimismo, un avión de Wizz Air que volaba desde Milán hacia Bucarest fue inspeccionado después de recibir una amenaza que los servicios de inteligencia rumanos catalogaron como falsa.
Amenazas en varios países europeos
Bulgaria informó que tres aeronaves de Ryanair, procedentes de Copenhague, Madrid y Londres, efectuaron aterrizajes de emergencia tras recibir advertencias que posteriormente fueron desestimadas. En Bélgica, un vuelo de la aerolínea polaca LOT proveniente de Varsovia aterrizó en Bruselas después de que se registrara una alerta sospechosa. Entretanto, las autoridades de República Checa activaron los protocolos de seguridad para cuatro aviones con destino a Praga. Después de que las aeronaves aterrizaran, equipos especializados revisaron su interior sin hallar explosivos. En el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas también se recibieron amenazas vinculadas a tres vuelos. La entidad pública Aena comunicó que, tras las verificaciones realizadas en conjunto con las fuerzas de seguridad, las alertas fueron descartadas.
Unión Europea sigue de cerca los incidentes
El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, informó que las autoridades de la comunidad mantienen comunicación con los países afectados y con la Agencia Europea de Seguridad Aérea para dar seguimiento a los sucesos. El funcionario indicó que aún es prematuro determinar si todas las amenazas tienen relación, pero calificó de inaceptable cualquier acción que ponga en riesgo a la población civil. También solicitó a las autoridades nacionales coordinarse con los aeropuertos, las aerolíneas y los organismos de seguridad para evaluar las amenazas e investigar cada incidente.
Segunda oleada de amenazas en la semana
Los acontecimientos de este jueves se suman a otra serie de alertas registradas el pasado martes, cuando al menos seis vuelos con destino a ciudades como Varsovia, Sofía, Roma y Murcia recibieron amenazas de bomba. En esa ocasión, una aeronave tuvo que ser desviada y varios aeropuertos activaron sus dispositivos de seguridad. Las inspecciones tampoco encontraron explosivos. Un día antes, otro avión que cubría la ruta entre Londres y Sofía fue desviado hacia Budapest y escoltado por un caza húngaro tras recibir una amenaza similar. Hasta el momento, ninguna persona u organización ha reivindicado las alertas y las autoridades de los países afectados no han atribuido los incidentes a un Gobierno o grupo terrorista.
La repetición de estas amenazas ocurre en medio de otros incidentes de ciberseguridad registrados esta semana en Europa, entre ellos ataques contra supermercados de varios países y centros regionales franceses encargados de gestionar donaciones de sangre. Las autoridades continúan investigando los acontecimientos para determinar el origen de las amenazas y establecer si existe alguna conexión entre los distintos episodios.