Los bares de rock en Santo Domingo han experimentado un notable auge al ofrecer música en vivo casi todas las noches, transformando la experiencia de los clientes y brindando una plataforma crucial para músicos emergentes y veteranos. Esta tendencia no solo revitaliza la vida nocturna de la ciudad, sino que también fomenta el talento local y satisface la demanda de conciertos en vivo, con tributos a bandas icónicas como un atractivo principal.
Desde hace algunos años, los establecimientos de rock en Santo Domingo han ganado prominencia gracias a su oferta de presentaciones musicales en directo. Por ello, es común encontrar en sus plataformas digitales un calendario detallado de agrupaciones que actúan casi cada noche. Aunque no todos los bares de rock de la metrópoli presentan esta característica, sí lo hacen locales como The Irish Pub, Rock’n’Rolla, The Bar Room, Shots Bar, Xupitos, entre otros, cuya propuesta se centra en la organización de conciertos. Esto no solo mejora la vivencia de los asistentes, sino que también impulsa la trayectoria de diversas bandas y artistas, muchos de ellos jóvenes en sus inicios, junto a veteranos de la comunidad rockera local, por lo que el diseño de todos los sitios mencionados incluye un escenario para las actuaciones.
“Siempre buscamos respaldar el talento local, encontrar bandas auténticas con energía y esa conexión especial que pueden establecer con el público”, afirma Carlos Godoy, director general de The Bar Room, situado en la avenida Tiradentes número 15, en Naco.
Una de las corrientes que adoptan estos locales al planificar sus conciertos es el concepto de los tributos, los cuales resultan muy atractivos para los seguidores de grupos relevantes del ámbito mundial. “Con frecuencia apelamos a la nostalgia para que nuestros clientes disfruten de una experiencia donde puedan entonar de nuevo todas las melodías que escuchaban en su juventud”, añade Ariel Fondeur, dueño de The Irish Pub (Plaza Don Alfonso, calle Manuel de Jesús Troncoso 10127), un lugar que en su programación habitual incluye numerosos tributos, un detalle que comparte con otros, como Shots, localizado en la avenida Roberto Pastoriza, número 202.
Fondeur asegura estar atento a las preferencias del público, lo que, según explica, le permite traer artistas desde experimentados como Toque Profundo, Poolpo y NUX, hasta los más recientes como Karil, Fundamentar y Gaby De Los Santos.
En Rock’n’Rolla, ubicado en la Plaza Universitaria, cerca de la avenida Sarasota, existe una sociedad integrada por Marcos Nabal, Miguel Peña, Eric Cruz y Marino Peña. Sus requisitos al momento de programar músicos en su escenario son: que la propuesta del artista o banda esté vinculada al rock o, al menos, fusione su música con rock; que tengan habilidad instrumental; que sean mayores de edad; que asuman su compromiso con seriedad; “que crean en sí mismos”; que consideren a Rock’n’Rolla como una plataforma para exhibir su arte a una audiencia deseosa de eventos en vivo; y que muestren respeto hacia los espectadores y el establecimiento.
Según han manifestado todos, para coordinar los conciertos, los músicos se acercan a ellos, o viceversa, siempre que la propuesta se alinee con la filosofía de los bares. Esto último, como explica Fondeur, se debe a que el rock es mucho más que solo música. “Es una forma de vida y hay que experimentarla para comprenderla”, comenta.
En el caso de los socios de Rock’n’Rolla, fue la pasión por este género musical lo que los impulsó a crearlo, un espacio para “escuchar música, degustar las mejores bebidas y disfrutar de los artistas más destacados en el mejor ambiente”.
En cuanto a The Bar Room, Godoy, quien también ejerce como gerente de República Brewing (en la calle Isabel La Católica, 114), donde también se presentan bandas de rock, aunque no es un lugar exclusivamente dedicado a este género, comenta: “Es un bar donde amamos la buena música, buscamos ser distintos al resto, con actividades únicas”.