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Sáb, Jul

Economistas explican que el aumento de alquileres en República Dominicana se debe a causas estructurales y gentrificación

Nacionales
El incremento en el costo de los alquileres de viviendas en la República Dominicana es un tema de creciente preocupación. Expertos en economía señalan que este fenómeno se atribuye a una combinación de factores estructurales y al inicio de procesos de gentrificación en áreas urbanas. Esta situación está impactando significativamente la capacidad de los ciudadanos para acceder a una vivienda digna.

El debate acerca del encarecimiento de los arrendamientos en la República Dominicana continúa recibiendo aportes de profesionales. Tras un informe que reveló cómo el precio de arrendar una residencia a menudo excede la capacidad salarial del ciudadano promedio, dos economistas estuvieron de acuerdo en que este suceso es el resultado de diversos elementos estructurales que están transformando el mercado de bienes raíces del país.

Los economistas Francisco Tavárez y Edita Rodríguez indicaron, de manera independiente, que el incremento en los alquileres no se debe a una única razón, sino a la convergencia de mayores gastos de edificación, una disponibilidad insuficiente de hogares, el auge de plataformas de arrendamiento para turistas como Airbnb, el crecimiento de la inversión en propiedades y el inicio de procesos de gentrificación en diversos sectores urbanos.

Tavárez explicó que el aumento en los precios de los materiales de construcción, la energía, el transporte, la financiación y otros costos relacionados con el desarrollo inmobiliario ha elevado el valor de las nuevas construcciones, una situación que finalmente se transfiere al mercado de arrendamientos. A esto añadió que la vivienda ha dejado de ser exclusivamente un bien para habitar y se ha transformado también en un activo de inversión, fomentando la especulación inmobiliaria.

Asimismo, el economista sostuvo que la expansión de los arrendamientos de corta duración ha reducido la oferta de propiedades destinadas al alquiler tradicional, generando una mayor presión sobre los precios.

En ese contexto, advirtió que la gentrificación empieza a manifestarse en áreas de Santo Domingo, Santiago y otras localidades, provocando el desplazamiento progresivo de residentes hacia zonas periféricas debido al aumento del costo de la vivienda.

Por su parte, Edita Rodríguez profundizó el análisis al señalar que cerca del 42.5% de las familias dominicanas habitan en viviendas alquiladas, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), lo que mantiene una fuerte presión sobre un mercado cuya oferta no crece al mismo ritmo que la demanda.

Rodríguez indicó que el aumento de los alquileres también está influenciado por el mayor poder adquisitivo de compradores extranjeros y dominicanos que viven fuera del país, especialmente en zonas como el Distrito Nacional, Santo Domingo Este, la Zona Colonial, Punta Cana, Bávaro, Las Terrenas y Cabarete, donde muchos contratos incluso se acuerdan en dólares.

La economista explicó que, si bien la gentrificación estimula la inversión privada, genera empleos y dinamiza sectores como la construcción, el turismo y los servicios, también conlleva importantes efectos sociales. Entre ellos mencionó el desplazamiento de familias con ingresos medios y bajos, el incremento del gasto en transporte, una mayor presión sobre los presupuestos familiares y el aumento de la desigualdad patrimonial entre propietarios e inquilinos.

Ambos especialistas coincidieron en que República Dominicana aún no experimenta una gentrificación con la intensidad observada en ciudades como Barcelona, Lisboa o Ciudad de México, pero consideran que las señales ya son visibles y requieren la atención de las autoridades antes de que el fenómeno se agrave.

Como parte de las posibles soluciones, Tavárez y Rodríguez plantearon la necesidad de incrementar la disponibilidad de viviendas de interés social, incentivar proyectos orientados al alquiler de largo plazo, mejorar el transporte público hacia zonas periféricas y establecer mecanismos de regulación para los alquileres turísticos en áreas con alta presión inmobiliaria.

Las opiniones de ambos economistas refuerzan las conclusiones del trabajo periodístico, que mostró cómo el incremento constante de los alquileres ha comenzado a superar la capacidad económica de miles de familias dominicanas, convirtiendo el acceso a una vivienda en uno de los principales retos sociales y económicos que enfrenta actualmente el país.