El gobierno dominicano, mediante su Ministerio de Relaciones Exteriores, ha expresado una contundente condena a la reciente afirmación del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de que no se llevarán a cabo más comicios en su nación. Esta postura se considera una afrenta directa a los fundamentos de la democracia representativa y al derecho inalienable de los ciudadanos a escoger a sus líderes a través de procesos electorales equitativos y transparentes, tal como lo estipula la Carta Democrática Interamericana.
El gobierno de la República Dominicana, a través de su Ministerio de Exteriores, emitió una enérgica censura ante la declaración del mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, quien sostuvo que en su país no se efectuarán más procesos electorales. En un comunicado oficial, el MIREX señaló que una afirmación de esta índole representa un claro desconocimiento de los principios esenciales de la democracia representativa y del derecho de la ciudadanía nicaragüense a seleccionar libremente a sus gobernantes mediante votaciones regulares, libres, justas, transparentes y con diversidad de opciones.
“Las poblaciones de América poseen el derecho a la democracia y sus administraciones la responsabilidad de fomentarla y salvaguardarla”, conforme a lo establecido en el artículo 1 de la Carta Democrática Interamericana. La celebración de votaciones periódicas, libres, imparciales y sustentadas en el sufragio universal y secreto, la pluralidad política, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como el acceso al poder y su ejercicio bajo el Estado de derecho, constituyen componentes vitales e irrenunciables de la democracia representativa.
República Dominicana considera que ninguna autoridad puede atribuirse la potestad de privar a un pueblo de la oportunidad de manifestar periódicamente su voluntad soberana a través del voto, ni suprimir por una determinación unilateral la vía electoral como mecanismo legítimo para la alternancia en el poder.
El Gobierno dominicano extiende una invitación a las autoridades nicaragüenses para que reconsideren esta postura y aseguren plenamente los derechos políticos y las libertades básicas del pueblo de Nicaragua, incluyendo su derecho a participar en comicios auténticos, competitivos y democráticos. República Dominicana ratifica su compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, principios y responsabilidades que representan acuerdos colectivos asumidos por los Estados de las Américas.