Especialistas en género y psicología advierten que cuando una mujer desiste de una denuncia por violencia, el agresor puede interpretar esta acción como una validación de su comportamiento, aumentando el riesgo de reincidencia. Contrario a la creencia popular de que alivia a la víctima, esta decisión podría agravar su situación. Los expertos subrayan la importancia de comprender las repercusiones de retirar una querella.
Violeta Quezada, directora de la Unidad de Género del Ministerio de la Mujer, y el psicólogo clínico Luis Vergés, señalaron este jueves que el retiro de una querella por violencia de género por parte de una mujer es interpretado por el agresor como una aprobación de su conducta, lo que puede incentivar la repetición de los incidentes. Durante una entrevista en el programa televisivo El Día, explicaron que persiste la idea errónea de que desistir de una acusación aliviará a la víctima, cuando, en su opinión, sucede lo opuesto. “Se ha establecido en la percepción social que si la mujer se echa para atrás con la denuncia, experimentará mayor alivio que si la mantiene, y es justamente al revés”, manifestó Vergés.
Alertan sobre la presión ejercida por las defensas
Por su parte, Quezada afirmó que en numerosos casos, los abogados de los agresores intentan persuadir a las víctimas para que retiren las acusaciones. Según la funcionaria, uno de los argumentos más utilizados es que, si el agresor es encarcelado, los hijos de la pareja quedarán desprotegidos económicamente. “En los juzgados lo hemos presenciado; los letrados convencen a las mujeres de que con el agresor en prisión, sus hijos pasarán hambre”, detalló.
Educación para prevenir la violencia
Vergés sostiene que la prevención de la violencia debe comenzar desde la niñez, a través de una enseñanza basada en la consideración y la igualdad. En este sentido, indicó que es fundamental educar a los menores para que desarrollen iniciativa, seguridad en sí mismos y habilidades para interactuar con otros sin prejuicios de género que les hagan creer que, por ser hombres, deben mostrarse más fuertes o dominantes. Asimismo, resaltó la relevancia de fomentar una cultura de respeto mutuo y de buen trato como herramienta esencial para evitar la violencia en las relaciones interpersonales.