Hoy se cumple un mes del devastador doble terremoto que azotó a Venezuela, dejando a Caracas y La Guaira como las zonas más afectadas. Este evento trágico ha generado cuantiosas pérdidas humanas y materiales, sumiendo al país en un complejo proceso de recuperación. La magnitud de la catástrofe ha puesto de manifiesto la urgencia de esfuerzos coordinados para superar sus consecuencias a largo plazo.
Hoy, 24 de julio, se marca un mes desde que un par de poderosos temblores sacudieron Venezuela, con Caracas, su capital, y La Guaira experimentando el mayor impacto. Esta calamidad representa un desafío significativo para la nación sudamericana, que tardará en restablecerse, y el conteo de víctimas mortales continúa. La zona geológica afectada por los sismos es parte de un sistema de rupturas ubicado en el límite entre la placa del Caribe, al norte, y la placa sudamericana, al sur. Investigaciones de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) indicaron que estas fracturas acumularon presión “durante un período prolongado” antes de ceder. A continuación, se detallan algunos aspectos que han marcado esta tragedia, ocurrida cinco meses después de la detención del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el inicio de un proceso de transición, tras 27 años de un chavismo que ha impulsado el exilio de casi nueve millones de personas.
No uno, sino dos terremotos
El 24 de junio se registraron dos movimientos telúricos, separados por solo 39 segundos; el primero alcanzó una magnitud de 7,2 y el segundo de 7,5, a lo largo de la falla de San Sebastián, situada en la costa norte de Venezuela. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, estos sismos consecutivos fueron el resultado de deslizamientos superficiales cerca del complejo límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica, y se encuentran entre los más intensos registrados en esa nación en más de un siglo.
Los sismos desplazaron 60 centímetros la superficie terrestre
Un informe de la NASA señaló que los daños causados por el doble terremoto provocaron un desplazamiento de hasta 60 centímetros en la superficie terrestre. La agencia espacial estadounidense divulgó una serie de datos captados por el satélite NISAR, que revelaron que la falla responsable de los temblores se fracturó desde la localidad de Morón, una población en la Región Central de Venezuela, avanzó por el mar y regresó a tierra firme cerca del aeropuerto internacional de Caracas.
El último sobreviviente fue rescatado el 2 de julio
La incertidumbre y la angustia se extendieron más allá de las fronteras de Venezuela, ya que la magnitud de la destrucción, visible en el exterior a través de los medios de comunicación, ofrecía pocas esperanzas de encontrar personas con vida bajo los escombros. Se informó que la última persona rescatada fue Hernán Gil el 2 de julio, un guardia de seguridad que permaneció atrapado durante ocho días. Ni siquiera ante una tragedia tan grave, los propagadores de información falsa se abstienen, y ayer se difundió un rumor sobre el rescate de tres personas, lo cual fue desmentido por las autoridades venezolanas.
La cifra de víctimas mortales hasta el momento, 5398
El balance de las cifras oficiales muestra que el número de víctimas mortales aumenta diariamente, contabilizándose actualmente al menos 5.398 fallecidos, mientras que el número de heridos se mantiene en 16.740, según lo comunicado por el presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Jorge Rodríguez. Un día antes de cumplirse el primer mes de la tragedia, el Gobierno de Venezuela hizo un llamado a los familiares que aún no han localizado a sus hijos y adolescentes para que se realicen pruebas de ADN, con el propósito de identificar 38 cuerpos que se encuentran en la morgue habilitada en el puerto de La Guaira.
19.600 millones de dólares en daños
Ayer, en vísperas del primer mes del desastre, el Banco Mundial estimó en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos ocasionados por los terremotos. Asimismo, la institución financiera advirtió que una reconstrucción lenta podría ralentizar la recuperación económica del país durante la próxima década. Según Global Rapid Damage Estimation (Grade), el 47 % de los perjuicios corresponden a viviendas, con pérdidas valoradas en 9.300 millones de dólares, mientras que la infraestructura sufrió daños por 5.200 millones (27 %) y los edificios no residenciales por 5.000 millones (26 %).
Unicef: Se requieren 65 millones de dólares para atender a Venezuela
Unicef señaló que está trabajando para asistir a cerca de 470.000 personas, incluyendo 169.000 menores, en áreas como salud, nutrición, acceso a agua, saneamiento e higiene, educación y protección infantil y social, y que en los próximos meses se necesitarán 65,7 millones de dólares para responder al impacto humanitario en Venezuela. “Un mes después de los temblores, niños, niñas y familias aún enfrentan las consecuencias de esta devastadora catástrofe. Más allá del daño visible, el temor, la incertidumbre y las alteraciones causadas por el desplazamiento pueden tener efectos duraderos en el bienestar de la niñez”, declaró el representante de Unicef en Venezuela, Manuel Rodríguez Pumarol, en una nota publicada.