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Sáb, Jul

La Bachata: Un Atractivo Turístico Clave para República Dominicana

Nacionales
La bachata domina la escena cultural de República Dominicana, atrayendo no solo a locales, sino también a una creciente cantidad de turistas. Este ritmo se ha convertido en un importante reclamo turístico, complementando las playas y la gastronomía local. Agencias especializadas organizan viajes para que extranjeros aprendan a bailar la auténtica bachata y se sumerjan en la rica cultura dominicana.

Actualmente, la cultura dominicana goza de gran popularidad, y la bachata, como parte esencial de ella, experimenta un notable auge. Este estilo musical no solo es bailado por los habitantes en diversas celebraciones y sitios de ocio del país, sino que también ha cautivado especialmente a numerosos visitantes foráneos. Por esta razón, no es sorprendente que se haya transformado en un polo de atracción turística, sumándose a las playas, la oferta culinaria y la alegría característica de los dominicanos, invitando a personas de otros países a venir para aprender a danzar y, al mismo tiempo, conocer y disfrutar de la herencia cultural de esta nación.

Debido a esto, varias empresas de viajes internacionales se han enfocado en proporcionar excursiones a grupos de baile de diversas nacionalidades, quienes llegan para experimentar directamente la tierra donde se originó la música y el estilo de la bachata. Una de estas es Skyline Adventures, dirigida por el neerlandés Rein Van Lieshout, quien organiza viajes con agrupaciones de baile de Estados Unidos y Europa para que descubran la bachata tradicional. Esto se debe a que muchos de ellos conocen los estilos denominados “bachata sensual”, creado por los bailarines Korke Escalona y Judith Cordero en España, o la bachata moderna, de Jorge Burgos (“Ataca”) y Tanja Kensinger (“La Alemana”).

El interés de Van Lieshout se centró inicialmente en explorar los auténticos lugares donde la bachata se desarrolla. Por ello, hace dos años fundó su agencia de viajes, con el fin de que otras personas que, al igual que él, aprendieron a bailar bachata en sus países de origen con los estilos mencionados, tuvieran la oportunidad de venir y bailar con los dominicanos. “Mi objetivo fue estructurar el turismo relacionado con la danza a través de la agencia. Es decir, ofrecemos toda la organización, permisos, seguros, con un enfoque de turismo responsable”, detalla Van Lieshout al hablar de su compañía, la cual no es la única en su tipo.

Existen otras agrupaciones de baile extranjeras que también organizan viajes aquí, como Meta Movements (Estados Unidos), BailaMar (Estados Unidos y Europa), Pal’Caribe (Polonia), Origenes Experience (Alemania e Islandia), DG experience (España), Raza Con Fuerza (Estados Unidos) y Autenticamente (Francia). En República Dominicana, los visitantes son recibidos en diversas localidades del territorio nacional, incluyendo Santo Domingo, Las Terrenas, Santiago, Cabarete, Puerto Plata y Barahona, por escuelas de danza como Dance Kommunity, que actúa como anfitrión para los turistas.

“Los visitantes que llegan lo hacen principalmente para familiarizarse con el estilo tradicional de la bachata, y también por su profundo interés en la cultura dominicana”, explica Sterling Cabral, director de esta academia. Él aclara que esta tendencia no es reciente, ya que los primeros grupos de turistas con estos propósitos comenzaron a arribar hace aproximadamente quince años. Además de Dance Kommunity, existen otras entidades en Las Terrenas (By Bolivar, AAA Talents); Bonao (Unión Bachatera, Ana Saldaña, Negro Dulce); Santiago (Eisitio); y Cabarete (Ninafrika School, Fraymi y Nadine, Flowdance).

Junto a Cabral, Nairoby de los Santos, quien es parte de Dance Kommunity y tiene su propio proyecto “Baila con Nai”, conversó con N Digital. Ella considera que el mayor desafío al enseñar a bailar a los extranjeros radica en transmitirles el sentimiento de la música. “Son muy metódicos y se concentran mucho en memorizar los pasos”, comenta De los Santos, pero carecen, a diferencia de los dominicanos, de “ese sentimiento que emana de la música”, por lo que asegura que su enseñanza se enfoca en este aspecto.

Sin embargo, tanto Cabral, De los Santos como Van Lieshout afirman que no se trata solo de bailar, sino que también hay un compromiso con la crítica constructiva, la formación y el respeto hacia los visitantes. “Considero que somos intermediarios culturales, porque Estados Unidos y Europa son completamente distintos a República Dominicana”, señala Van Lieshout. Él detalla que, además de la oferta de enseñanza de baile, los turistas también aprenden a tocar instrumentos típicos como la güira y a preparar sancocho.