Estados Unidos ha implementado nuevos aranceles sobre importaciones de República Dominicana, una medida sustentada en un informe del Departamento de Trabajo que vincula diversos productos dominicanos con prácticas de trabajo forzoso y trabajo infantil. La caña de azúcar y sus derivados, junto con panificados, café, arroz y tomates, son los principales bienes señalados. Esta decisión busca abordar las preocupaciones sobre violaciones de derechos laborales en el país caribeño.
La reciente determinación de Estados Unidos de aplicar nuevas tarifas a las mercancías importadas desde República Dominicana no se limita únicamente a una estrategia comercial. Detrás de esta acción se encuentra un reporte del Departamento de Trabajo de Estados Unidos (Usdol) que identifica múltiples productos dominicanos cuya elaboración podría estar conectada con métodos de trabajo forzoso y trabajo por parte de menores. Entre los artículos mencionados se encuentran productos de panadería, café, arroz, tomates y caña de azúcar, además de una extensa lista de subproductos de la industria azucarera, la cual es considerada por las autoridades estadounidenses como el foco principal de inquietud.
El informe más reciente, divulgado en 2024 por la Oficina de Asuntos Laborales Internacionales (ILAB), mantiene la caña de azúcar dominicana en su Lista de Bienes Producidos con Trabajo Infantil o Trabajo Forzoso, donde ha permanecido continuamente desde 2009.
La industria azucarera, bajo escrutinio
La investigación sostiene que el trabajo forzoso sigue presente en las plantaciones de caña de azúcar, abarcando operaciones de compañías privadas, entidades gubernamentales y pequeños agricultores. Conforme al documento, los trabajadores de ascendencia o nacionalidad haitiana son los más susceptibles a estas condiciones. La relevancia económica del sector explica en parte la preocupación de Washington. Aproximadamente el 92.5 % del azúcar de caña exportada por República Dominicana se destina a Estados Unidos, mientras que un 7.2 % va a Puerto Rico y el 0.2 % restante a otros mercados.
A raíz de estos hallazgos, el Usdol también incluyó numerosos derivados de la caña de azúcar, tales como azúcar sin refinar, azúcar refinada, melaza, ron, bagazo y furfural, al considerar que podrían incorporar insumos generados mediante trabajo forzoso. De igual manera, la entidad advierte que otros productos manufacturados con azúcar dominicana, incluyendo bebidas con y sin alcohol, dulces, alimentos para animales, papel, materiales de construcción, biocombustibles, productos químicos industriales y medicamentos, también podrían estar relacionados con esta problemática al emplear materias primas provenientes del sector azucarero.
También se detecta trabajo infantil
El informe identifica, además, indicios de trabajo infantil en la elaboración de panificados, café, arroz, tomates y caña de azúcar. El documento señala que el país ha mostrado progresos limitados en la erradicación de estas prácticas y advierte que muchos menores carecen de documentos de identidad, lo que les impide acceder a programas sociales, completar su educación secundaria y aumenta el riesgo de integrarse prematuramente al mercado laboral. También se cuestiona la capacidad de supervisión del Estado, al indicar que el país dispone de un número insuficiente de inspectores laborales y que no llevó a cabo inspecciones específicas en sectores considerados de alto riesgo para el trabajo infantil.
El informe que fundamentó los nuevos aranceles
Las observaciones del Departamento de Trabajo adquieren mayor importancia luego de que la Administración Trump anunciara nuevas tarifas de entre 10 % y 12.5 % para las importaciones provenientes de República Dominicana y otros 59 socios comerciales. La medida establece una tasa del 10 % para los países que han demostrado acciones efectivas para prevenir la entrada de bienes elaborados con trabajo forzoso y un 12.5 % para aquellos que, según Washington, no han fortalecido lo suficiente sus mecanismos de control. Los nuevos gravámenes entraron en vigor el 24 de julio y reemplazan el arancel temporal del 10 % que estaba vigente.
La decisión se basa en una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos, que concluyó que República Dominicana aún presenta deficiencias en los controles para evitar la comercialización de productos fabricados mediante trabajo forzoso. Aunque la investigación comercial fue iniciada este año por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el informe laboral utilizado como referencia sigue siendo el publicado en 2024, ya que la actualización correspondiente a 2026 todavía no ha sido difundida.
La respuesta del Gobierno dominicano
En respuesta a la determinación estadounidense, el presidente Luis Abinader promulgó el Decreto 502-26, el cual prohíbe la importación al país de mercancías producidas total o parcialmente mediante trabajo forzoso. Con esta disposición, el Gobierno busca fortalecer los sistemas de prevención, identificación y verificación de este tipo de prácticas, cumplir con los acuerdos internacionales asumidos por República Dominicana y contribuir a revertir las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos. Aunque los nuevos aranceles excluyen sectores estratégicos como el textil, el oro y algunos productos agrícolas, el informe del Departamento de Trabajo vuelve a colocar bajo el escrutinio internacional a la industria azucarera y a diversos productos agrícolas dominicanos vinculados a posibles vulneraciones de derechos laborales.