Una investigación calificada como de alta sensibilidad ha sido iniciada por las autoridades en Haina, San Cristóbal, tras revelarse un presunto caso de maltrato, explotación y posible trata de menores en una iglesia. El caso salió a la luz después de que un niño de 12 años lograra escapar y alertara a la policía sobre la situación de otros niños retenidos. Las pesquisas preliminares indican la presencia de varios menores, algunos con signos de abuso físico y privación de alimentos.
La titular de Interior y Policía, Faride Raful, compartió este lunes detalles acerca de una indagación que describió como una de las más delicadas conocidas hasta ahora, vinculada a un supuesto incidente de abuso, explotación y posible tráfico de niños en el área de Las Paredes, en Haina, San Cristóbal. Durante sus declaraciones, Raful explicó que el seguimiento a este asunto cobró fuerza luego de que un infante de doce años huyera del sitio donde se encontraba y diera aviso sobre la presencia de otros jóvenes.
“De acuerdo con los datos iniciales, un menor de edad escapó del lugar donde lo tenían retenido y declaró que en ese sitio lo mantenían junto a otros niños bajo la supervisión de un individuo conocido solo como el pastor o el capellán”, detalló la funcionaria. Raful indicó que, según la información recolectada hasta ese instante, el emplazamiento se encontraría en una edificación religiosa dentro de una propiedad rural en el sector Las Paredes.
Según el relato expuesto por la ministra, el niño habría llegado a ese lugar después de que su progenitora lo entregara. Posteriormente, el menor consiguió escapar y logró que un adulto lo trasladara al puesto policial más cercano. Fue entonces cuando, de acuerdo con Raful, informó a los agentes que había más infantes en condiciones similares.
“Él da la alarma al huir y conseguir que un adulto lo llevara al destacamento más próximo, diciendo que había más niños en la misma situación que él”, narró. La información suministrada por el niño permitió a las autoridades ampliar las averiguaciones y encontrar a los demás menores.
Uno de los aspectos que más sobresalieron en las declaraciones de Raful fueron las circunstancias que el menor habría descrito durante la entrevista realizada como parte de la investigación. Según el testimonio preliminar presentado por la ministra, en la residencia permanecían más de seis menores y el niño denunció que era forzado a realizar trabajos con madera destinados a la construcción de una vivienda. Además, habría manifestado tener golpes en distintas partes de su cuerpo y quemaduras en las manos.
El menor también habría contado que era privado de alimentos durante varios días y que se le imponían castigos corporales. Raful enfatizó que se trata de datos iniciales que forman parte de una investigación en desarrollo y que corresponde al Ministerio Público determinar los hechos y las responsabilidades que pudieran surgir.
La magnitud del caso se incrementó con el operativo llevado a cabo posteriormente por las autoridades. Según la información oficial, fueron rescatados catorce menores, incluyendo al niño que inicialmente escapó. Las edades de los niños hallados van desde los tres meses hasta los trece años. La ministra resaltó la delicadeza de la investigación precisamente por involucrar a menores de diversas edades y por las denuncias que originaron el proceso. El Ministerio Público participa en las pesquisas junto a los organismos de seguridad, mientras los menores quedaron bajo la protección de las autoridades.
Otro de los puntos mencionados por Raful fue la identidad de la persona que, según el testimonio del menor, ejercía control sobre los niños. La víctima habría identificado a un hombre conocido únicamente como “el pastor” o “el capellán”, quien estaría vinculado al lugar donde permanecían los menores. Las autoridades investigan ahora el papel que habría desempeñado esta persona, así como la relación que tenía con los niños y con quienes los habrían llevado hasta allí.