La huida de un menor de 12 años en Haina, San Cristóbal, ha puesto al descubierto la complicada situación de otros trece niños y adolescentes, lo que ha impulsado una investigación por presunto maltrato infantil, explotación laboral y posible trata de personas. La Policía Nacional informó que el hecho comenzó el 28 de agosto, cuando el niño logró escapar y alertar a las autoridades, llevando al rescate de los menores y a la detención de varias personas para interrogación.
La escapatoria de un joven de doce años facilitó a las autoridades conocer la condición en que se encontraban otros trece infantes en Haina, San Cristóbal. Este incidente está siendo investigado por sospechas de maltrato a menores, explotación de trabajo infantil y una posible red de trata de seres humanos. Esta información fue proporcionada por la Policía Nacional, que detalló que los sucesos se iniciaron la noche del 28 de agosto, cuando el joven consiguió salir del sitio donde estaba con otros niños y llegó a un puesto policial en Hatillo, San Cristóbal.
Conforme al reporte policial, el niño narró a los agentes lo que presuntamente sucedía en el lugar y advirtió sobre la presencia de otros menores. Su testimonio condujo a los investigadores hasta dos propiedades ubicadas en el sector Las Paredes, en Haina.
Basándose en los datos proporcionados por el menor, la Policía Nacional y el Ministerio Público llevaron a cabo un operativo que culminó con el rescate de catorce niños y adolescentes, incluyendo al joven que huyó, cuyas edades oscilan entre los tres meses y los trece años. Las autoridades señalaron que aproximadamente veinte individuos fueron arrestados para ser interrogados.
Según la Policía Nacional, algunos de los menores mostraban aparentes señales de violencia y fueron trasladados bajo la protección del Ministerio Público a un centro de acogida. Mientras tanto, las investigaciones prosiguen para determinar las circunstancias de su llegada al lugar y las condiciones en las que vivían allí.
La institución indicó que el caso se investiga por posibles actos de maltrato infantil, explotación laboral y una eventual trata de personas, por lo que las autoridades competentes serán las encargadas de establecer las responsabilidades penales. La investigación se originó a partir del relato del niño de doce años, cuya determinación de escapar y buscar ayuda permitió a las autoridades localizar a los demás menores y activar los mecanismos de protección.