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Mar, Sep

Cientos de aspirantes rechazados en academias militares por pruebas de cultura general y psicológicas

Nacionales
Miles de jóvenes buscan una carrera militar, pero el ingreso a las academias es sumamente competitivo. Las evaluaciones académicas, físicas y psicológicas representan barreras significativas. Datos de 2024 y 2025 de las academias del Ejército y la Fuerza Aérea revelan que la mayoría de los aspirantes no logran ser admitidos, destacándose las pruebas de conocimientos y perfil psicológico como los principales obstáculos.

Miles de jóvenes visualizan en las instituciones militares una vía para convertirse en oficiales, aunque obtener un lugar es una tarea compleja. Previo a la admisión, deben superar diversas fases de evaluación que miden desde su saber académico y estado físico hasta su perfil mental y condición de salud. Durante este proceso, la mayoría es descartada antes de comenzar formalmente su preparación como cadetes.

Las estadísticas de 2024 y 2025 ilustran la magnitud de esta selección en la Academia Militar “Batalla de las Carreras” del Ejército y la Academia Aérea “General de Brigada Piloto Frank Andrés Féliz Miranda” de la Fuerza Aérea. En la academia del Ejército, mil seiscientos sesenta y dos jóvenes fueron examinados en esos dos años, y solo doscientos sesenta y siete lograron ser admitidos, mientras que mil trescientos noventa y cinco fueron excluidos, lo que representa el 83.9% de los evaluados. Esto significa que, aproximadamente, ochenta y cuatro de cada cien jóvenes que intentaron ingresar no lo consiguieron.

Por otro lado, la información de la Academia Aérea permite identificar qué evaluaciones concentraron la mayor cantidad de fallos. Entre 2024 y 2025, doscientos sesenta aspirantes no aprobaron cultura general, ciento veinte la evaluación psicológica, setenta y siete fueron declarados no aptos médicamente y dieciséis no superaron la prueba física. Estas cifras sitúan los conocimientos académicos y el perfil psicológico como los principales impedimentos hallados durante el proceso de selección para los futuros oficiales de la Fuerza Aérea.

En 2024, la academia del Ejército evaluó a mil dieciocho aspirantes, pero solo ciento cincuenta fueron aceptados. Los restantes ochocientos sesenta y ocho no obtuvieron un cupo. Esto se traduce en una tasa de admisión de apenas el 14.7%, mientras que el 85.3% de los evaluados fue rechazado. Un año después, en 2025, el número de jóvenes examinados bajó a seiscientos cuarenta y cuatro. De estos, ciento diecisiete fueron admitidos y quinientos veintisiete quedaron fuera. En este caso, el 18.2% logró ingresar, frente a un 81.8% que no lo consiguió.

Al sumar ambos periodos, de mil seiscientos sesenta y dos jóvenes evaluados, doscientos sesenta y siete fueron aceptados y mil trescientos noventa y cinco no. Así, apenas el 16.1% consiguió entrar a la academia, mientras que el 83.9% no logró convertirse en cadete.

Una serie de exámenes antes de obtener un lugar

Antes de ser seleccionado, un aspirante del Ejército debe pasar por distintas etapas que ponen a prueba las condiciones esenciales para comenzar la carrera militar. El procedimiento inicia con un examen médico preliminar y prosigue con una prueba física. Luego, los jóvenes también deben demostrar sus conocimientos académicos. El examen académico y de cultura general consta de cien preguntas de opción múltiple, relacionadas con los saberes adquiridos durante la educación secundaria. Después se aplica un examen psicotécnico, por medio del cual se evalúa si el aspirante posee el perfil psicológico requerido para seguir en el proceso.

A estas fases se añaden valoraciones y análisis médicos, pruebas antidopaje y procedimientos de depuración de inteligencia y antecedentes, que incluyen verificaciones en entidades como la Policía, la DNCD y los servicios de inteligencia. De este modo, cumplir con los requisitos iniciales solo permite al joven iniciar un proceso en el que debe continuar superando evaluaciones hasta llegar a la selección final.

Fuerza Aérea: doscientos sesenta reprobaron cultura general

En la Academia Aérea, el filtro que registró la mayor cantidad de reprobaciones durante los dos años estudiados fue cultura general. En 2024, ciento once aspirantes no aprobaron esta evaluación, mientras que para 2025 la cifra subió a ciento cuarenta y nueve. En conjunto, doscientos sesenta jóvenes no superaron la prueba de cultura general entre 2024 y 2025, convirtiéndose en la categoría con más reprobaciones entre las evaluaciones informadas. Este dato adquiere particular relevancia porque los aspirantes deben cumplir previamente con los requisitos educativos establecidos para buscar un lugar en la academia. Sin embargo, alcanzar el nivel académico necesario para solicitar ingreso no asegura superar las pruebas que la institución aplica posteriormente.

Psicología dejó fuera a otros ciento veinte aspirantes

El segundo filtro con mayor cantidad de reprobaciones fue la evaluación psicológica. En 2024, setenta y tres aspirantes no pasaron esta prueba. Para 2025, fueron otros cuarenta y siete, elevando a ciento veinte la cantidad registrada durante los dos años. La evaluación psicológica es una parte fundamental del proceso porque la selección no se limita a verificar si un joven posee conocimientos académicos o capacidad física. También se valora si cumple con el perfil necesario para afrontar las exigencias propias de la formación y de una futura carrera como oficial. Así, cultura general y psicología acumularon trescientas ochenta reprobaciones entre 2024 y 2025 en la Academia Aérea.

La salud también descartó a decenas de aspirantes. Durante 2024, cuarenta y ocho jóvenes fueron declarados no aptos médicamente, mientras que en 2025 fueron veintinueve. En total, setenta y siete aspirantes recibieron resultados de no aptitud médica durante los dos procesos analizados. Las evaluaciones médicas representan otro de los filtros que deben superar los candidatos, sin importar los resultados obtenidos en las pruebas académicas, psicológicas o físicas.

Aunque las condiciones físicas son una parte esencial de la preparación militar, las cifras proporcionadas por la Academia Aérea muestran que este fue el filtro con menor cantidad de reprobaciones entre las cuatro categorías analizadas. En 2024, apenas tres aspirantes no aprobaron la prueba física. En 2025, la cifra ascendió a trece, para un total de dieciséis durante ambos años. La diferencia frente a las demás evaluaciones es considerable: mientras dieciséis reprobaron la prueba física, cultura general registró doscientos sesenta reprobaciones; psicología, ciento veinte, y las evaluaciones médicas arrojaron setenta y siete resultados de no aptitud.

Cuatrocientos setenta y tres resultados negativos en cuatro evaluaciones

Al sumar los datos reportados por la Academia Aérea, las cuatro evaluaciones acumularon cuatrocientos setenta y tres resultados negativos entre 2024 y 2025. De estos, doscientos sesenta correspondieron a cultura general, ciento veinte a psicología, setenta y siete a evaluaciones médicas y dieciséis a pruebas físicas. Cultura general concentró aproximadamente el 55% de esos resultados, seguida por psicología, con cerca del 25%. Las evaluaciones médicas representaron alrededor del 16% y las físicas poco más del 3%. Las cifras demuestran que, al menos entre estos filtros, las mayores dificultades para los aspirantes se encontraron en los conocimientos académicos y las evaluaciones psicológicas, y no en las pruebas físicas.

De cuatrocientos cincuenta y ocho solicitudes a solo cincuenta y ocho admitidos

El proceso de 2024 en la Academia Aérea permite observar cómo el grupo de interesados se fue reduciendo hasta llegar a la selección final. Ese año se recibieron cuatrocientas cincuenta y ocho solicitudes de ingreso, de las cuales cuatrocientas veintiuno completaron el proceso. Durante las evaluaciones, ciento once reprobaron cultura general, setenta y tres psicología, cuarenta y ocho fueron declarados no aptos médicamente y tres no superaron la prueba física. Después de las distintas etapas, ciento ochenta y seis aspirantes llegaron a la evaluación de la junta, pero únicamente cincuenta y ocho fueron admitidos. Tomando como referencia las solicitudes recibidas, solo alrededor del 12.7% consiguió un lugar.

En 2025 aumentaron las solicitudes y también los admitidos

Para 2025, la Academia Aérea recibió quinientas once solicitudes, cincuenta y tres más que el año anterior. De estas, cuatrocientos sesenta y seis aspirantes completaron el proceso. En las evaluaciones, ciento cuarenta y nueve reprobaron cultura general, cuarenta y siete psicología, veintinueve fueron declarados no aptos médicamente y trece reprobaron la prueba física. Finalmente, doscientos veintiocho llegaron a la evaluación de la junta y setenta y tres fueron admitidos. La cantidad de admitidos aumentó en quince jóvenes respecto al año anterior, aunque continuó siendo reducida frente a los quinientos once que inicialmente solicitaron ingresar. La tasa de admisión fue de aproximadamente 14.3%.

Novecientos sesenta y nueve solicitudes para ciento treinta y uno admitidos en la Academia Aérea

Al unir ambos procesos, la Academia Aérea recibió novecientas sesenta y nueve solicitudes de ingreso entre 2024 y 2025. De ese total, ochocientos ochenta y siete aspirantes completaron el proceso, mientras que finalmente ciento treinta y uno fueron admitidos: cincuenta y ocho en 2024 y setenta y tres en 2025. Esto significa que, tomando como referencia las solicitudes iniciales, solo alrededor del 13.5% consiguió un lugar. Las cifras muestran una reducción considerable desde el momento en que un joven expresa su intención de ingresar hasta que finalmente aparece entre los seleccionados para iniciar su formación.

Uno de los datos que más llama la atención es precisamente la cantidad de reprobaciones en cultura general. Los aspirantes llegan al proceso después de cumplir con requisitos educativos previos. Sin embargo, deben demostrar nuevamente sus conocimientos antes de conseguir un lugar. En el Ejército, el examen académico y de cultura general consta de cien preguntas relacionadas con conocimientos adquiridos durante la educación media. En la Academia Aérea, doscientos sesenta aspirantes reprobaron cultura general en solo dos años, superando ampliamente los resultados negativos registrados en las evaluaciones psicológicas, médicas y físicas. El dato demuestra que terminar el bachillerato y cumplir con el nivel educativo exigido para solicitar ingreso no significa tener asegurado el dominio de los conocimientos requeridos por las academias.

Llegar hasta la junta tampoco garantiza el ingreso

Incluso superar varias evaluaciones no significa que el joven ya tenga garantizado un lugar. En 2024, ciento ochenta y seis aspirantes llegaron hasta la evaluación de la junta de la Academia Aérea, pero solo cincuenta y ocho fueron admitidos. En 2025, doscientos veintiocho llegaron a esa etapa y únicamente setenta y tres lograron entrar. Es decir, la selección continúa aun después de que los aspirantes han conseguido avanzar por diferentes filtros.

Durante 2024 y 2025, el Ejército admitió doscientos sesenta y siete jóvenes y la Academia Aérea otros ciento treinta y uno, para un total de trescientos noventa y ocho nuevos cadetes admitidos entre ambas instituciones. En el Ejército, mil trescientos noventa y cinco de los mil seiscientos sesenta y dos evaluados quedaron fuera, mientras que en la Academia Aérea solo ciento treinta y un jóvenes fueron admitidos de las novecientas sesenta y nueve solicitudes recibidas durante los dos años.