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Sáb, Jul

La sonda china Tianwen-2 llega a la 'miniluna' Kamo‘oalewa para desvelar su origen

Tecnologia
Después de 400 días de travesía, la sonda china Tianwen-2 ha alcanzado el objeto 469219 Kamo‘oalewa, conocido como una 'miniluna' terrestre. Esta misión busca resolver un enigma de más de una década: determinar si Kamo‘oalewa es un asteroide o un fragmento desprendido de la Luna. La nave ya ha iniciado la toma de fotografías para la cartografía y en 2027 se esperan las muestras en la Tierra para su análisis definitivo.

Tras 400 días de viaje, la sonda china Tianwen-2 ha llegado a su objetivo: el objeto 469219 Kamo‘oalewa (2016HO3). La comunidad astronómica mundial sigue de cerca esta misión por las respuestas que puede ofrecer a un misterio de más de una década. Sin embargo, como es habitual en las misiones chinas, la información sobre el trayecto ha sido escasa hasta la llegada de la nave a su destino. Esto ocurrió el 4 de julio, aunque la Administración Espacial Nacional China (CNSA) lo anunció el 6 de julio. Lo importante es que China ha alcanzado Kamo’oalewa, esa “miniluna” terrestre que ha intrigado a los científicos desde su descubrimiento en 2016. Ahora comienza la fase crucial.

Tianwen-2 fue lanzada el 29 de mayo de 2025. 400 días después, ha llegado a su primera parada, a solo 20 kilómetros de Kamo‘oalewa. Allí, ha tomado las primeras fotos, que serán cruciales para cartografiar este objeto y determinar los mejores lugares para la recolección de muestras. Posteriormente, se procederá a recoger una serie de muestras que serán enviadas a la Tierra en 2027. Entonces, se obtendrá una respuesta definitiva a la pregunta clave: ¿Kamo‘oalewa es un asteroide o un fragmento que salió disparado de la Luna?

Esta sonda cuenta con 11 cargas útiles, que incluyen instrumentos para estudiar tanto a Kamo‘oalewa como a su siguiente objetivo: el cometa 311P/PANSTARRS. Entre estos instrumentos se encuentran cámaras, aparatos de medición por láser, espectrómetros, radares de sonda y analizadores de partículas. También incorpora el analizador de polvo DIANA, desarrollado en Italia.

La primera misión de Tianwen-2 es cartografiar la superficie. Actualmente, la sonda china está tomando fotografías desde distintos ángulos para crear un modelo 3D que permita establecer los lugares óptimos para la toma de muestras. En general, estos lugares deben cumplir dos requisitos: ser científicamente interesantes y no presentar riesgos para el muestreo. Esto último implica, por ejemplo, evitar terreno inestable o rocas sueltas.

La segunda misión es tomar muestras. Dado que la misión partió sin un conocimiento exacto de la superficie de Kamo‘oalewa, Tianwen-2 está equipada para tomar muestras mediante tres métodos distintos: suspensión, toque y partido, y anclaje y acoplamiento.

El primer método consiste en mantener la sonda en vuelo estacionario, sin posarse en el objeto, y extender un brazo robótico que rozará la superficie para obtener las muestras. El segundo método, en cambio, utiliza un cabezal en forma de disco, impulsado por gas, que toca breve y más fuertemente la superficie. Luego, se liberan unos cepillos giratorios que, junto con ráfagas de aire, barren el material desprendido por el impacto del disco. Finalmente, el método de anclaje y acoplamiento implica liberar cuatro brazos robóticos que se fijan a la superficie para extraer material de forma más prolongada. Sería la primera vez que se utiliza este método en el espacio profundo.

La tercera misión es enviar las muestras a la Tierra. Las muestras se enviarán a la Tierra en 2027 para su análisis. No obstante, durante el sobrevuelo de Tianwen-2 a Kamo‘oalewa ya se están realizando algunas investigaciones sobre él.

Hasta ahora, todo lo que se sabía sobre Kamo‘oalewa eran hipótesis o estimaciones. Se creía que medía entre 40 y 100 metros de diámetro y que podría ser un fragmento liberado de la Luna tras una colisión o un asteroide. La primera hipótesis surgió de un estudio mediante espectrometría, que concluyó que su superficie es rica en silicatos, similar a la de la Luna. La segunda tiene varios orígenes, aunque ganó peso después de otro estudio que modeló varias colisiones en una Luna simulada. En muy pocos casos los fragmentos liberados se convertían en cuasi satélites de la Tierra, lo que haría más plausible la hipótesis del asteroide.

En sus primeros días en las inmediaciones de Kamo‘oalewa, Tianwen-2 ha medido la reflectancia superficial del objeto, lo que sugiere que tiene un albedo geométrico alto. El albedo de la Luna es bastante bajo, lo que seguiría respaldando la hipótesis del asteroide. Por otro lado, los primeros datos indican que Kamo‘oalewa mide 20 metros de diámetro. Esto es menos de lo estimado inicialmente, pero prácticamente lo mismo que se calculó con observaciones realizadas por el James Webb. Según un estudio publicado el 1 de julio, estas observaciones calcularon una medida de 18 metros y, de nuevo, sugirieron que es un asteroide. Concretamente, uno de tipo E.

Se considera que Kamo‘oalewa es un cuasi satélite de la Tierra porque, visto desde nuestro planeta, parece que gira a nuestro alrededor. Pero esto no es cierto. En realidad, este objeto gira en torno al Sol, al igual que la Tierra. Lo que sucede es que tiene un periodo similar al terrestre. También tarda aproximadamente un año en dar la vuelta completa al astro rey. Esto, junto con la geometría de su órbita, crea el efecto óptico de que en realidad es una especie de miniluna terrestre. Ahora sabemos que, posiblemente, además de no ser una miniluna por su órbita, tampoco está compuesto de fragmentos de nuestro satélite. Al menos, parece lo más probable, aunque, por supuesto, habrá que esperar a que las muestras lleguen a la Tierra. Entonces podremos dar el misterio definitivamente por zanjado.