El sindicato CCOO ha denunciado que los trenes Alvia que conectan Madrid y Extremadura están experimentando fallos recurrentes en sus sistemas de climatización durante las olas de calor. Esta situación, que convierte los vagones en "hornos", es calificada como sistemática por el sindicato. Renfe, por su parte, reconoce que en temperaturas extremas los sistemas de protección automática de los trenes pueden activar mecanismos para evitar averías mayores, afectando temporalmente la climatización.
En un contexto de ola de calor persistente, CCOO ha denunciado que los trenes que cubren la ruta Madrid-Extremadura están viajando de manera recurrente sin aire acondicionado. Esta situación es considerada "importantísimo evitar las horas centrales del día y las de máximo calor para realizar actividades al aire libre... y otras bajo techo, como viajar en tren".
El sindicato CCOO ha hecho pública una denuncia, asegurando que "con mucha frecuencia" los trenes Alvia que operan entre Madrid y Extremadura registran fallos en sus sistemas de climatización durante las olas de calor. Miguel Fuentes, secretario de Movilidad del sindicato, afirmó en un comunicado que "no se trata de una incidencia puntual, sino que es algo sistemático que está ocurriendo en las olas de calor de los últimos años y se está dando un espectáculo penoso que perjudica a la salud de los usuarios del tren y los propios trabajadores y trabajadoras".
Según CCOO, estos fallos se presentan en los trenes Alvia de la serie S730 cuando las temperaturas exteriores "superan los 35 o 36 grados". En tales circunstancias, el sindicato señala que "el aire acondicionado de varios o de todos los vagones deja de funcionar y convierte a los trenes en un horno".
Esta situación, a pesar de la denuncia sindical, no es nueva. Días atrás, El Periódico de Extremadura ya había reportado una incidencia similar en uno de los trenes Alvia que enlazan Madrid con Badajoz. En aquella ocasión, los pasajeros del vagón afectado fueron reubicados en asientos disponibles en vagones donde el aire acondicionado sí funcionaba. Una pasajera afectada comentó al medio extremeño: "En Madrid hacía muchísimo calor, en Atocha, más de lo mismo, estábamos deseando entrar en el tren, sobre todo por la preocupación de un golpe de calor y resulta que el vagón se queda sin aire, ha sido el remate".
Ante esta problemática, Renfe ha declarado que "los trenes pasan revisiones periódicas y están preparados para soportar temperaturas de entre -10° y 40ºC" y que comprenden la situación expuesta por CCOO. Sin embargo, la compañía admite lo siguiente:
"En circunstancias excepcionales, cuando las temperaturas exteriores superan los 40ºC como en la actual ola de calor, los sistemas del tren pueden activar mecanismos de protección automática para evitar averías mayores. Esto sucede porque la presión del gas refrigerante se dispara a niveles críticos, provocando una parada temporal del equipo hasta que el sistema se estabiliza. Durante ese tiempo, no es posible reiniciar la climatización, lo que puede generar incidencias en la temperatura interior del tren".
Esto significa que las altas temperaturas exteriores obligan al tren a autoprotegerse para mantener su funcionamiento. En estas situaciones, el tren debe priorizar entre continuar en marcha, incluso si ello implica limitar o suprimir algunas funciones como la climatización en uno o varios vagones, o detenerse.
Renfe asegura que, aunque no es posible modificar los trenes, se están implementando medidas para garantizar el confort y la salud de los pasajeros. Además, la empresa indica que están evaluando nuevas acciones para atender las demandas del sindicato. Estas medidas se suman a las ya existentes, que incluyen:
Cuando se presentan estas condiciones meteorológicas, se detiene la venta de billetes para disponer de asientos libres y poder reubicar a los pasajeros.
Si las condiciones no garantizan un viaje seguro, se buscan alternativas como el transbordo a un tren con climatización operativa o, en su defecto, el traslado por carretera.
El calor extremo puede tener graves consecuencias para la salud, ya que "secuestra la sangre". La exposición prolongada a altas temperaturas sin movimiento adecuado aumenta significativamente el riesgo de desmayos y golpes de calor. Por ello, la climatización en los trenes es crucial. El diario Hoy ha reportado que entre mayo y julio se han registrado 15 incidencias relacionadas con el aire acondicionado, resultando en la falta parcial o total de refrigeración en trenes de Renfe.
Esta noticia surge en un momento en que España ha sido observada como un modelo por países europeos como Alemania, Francia o Dinamarca. Estas naciones han analizado las estrategias de España, Portugal e Italia frente a las olas de calor para evitar la cancelación de servicios ferroviarios. En países como Alemania, en la región de Baviera, se registraron temperaturas de hasta 40 grados en el interior de algunos trenes, lo que llevó a la suspensión del servicio ferroviario debido a la incapacidad de garantizar la salud de los pasajeros. Ahora se evidencia que los trenes españoles, al menos en ciertas circunstancias, tampoco pueden asegurar un funcionamiento óptimo en su totalidad.