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Sáb, Ago

Centros de Datos: ¿Promesa Incumplida en la Generación de Empleo Permanente?

Tecnologia
Los centros de datos, a pesar de su gran inversión y el atractivo de exenciones fiscales, están generando menos empleos permanentes de lo esperado. Aunque se argumenta que impulsan la economía local, la realidad muestra que la mayoría de los puestos de trabajo son temporales, concentrándose en la fase de construcción, y la operación de estas infraestructuras requiere una plantilla mínima, lo que plantea dudas sobre el beneficio real para las comunidades.

Los centros de datos son grandes consumidores de electricidad, lo que incrementa las facturas, contamina el aire y, en ocasiones, también el agua. Los argumentos en contra de estas instalaciones son cada vez más numerosos, mientras que los beneficios para quienes viven cerca de ellas se reducen, fundamentalmente, a la promesa de generación de empleo. Sin embargo, surge la pregunta de si esta promesa se cumple realmente.

Estados Unidos alberga un tercio de todos los centros de datos a nivel global. En este contexto, diversos estados compiten por atraer a las grandes empresas tecnológicas, ofreciendo recursos y exenciones fiscales con la expectativa de que estas generen empleo y contribuyan al desarrollo de sus comunidades. No obstante, se hace cada vez más evidente que la creación de empleo estable y duradero es una promesa que, con frecuencia, no se materializa.

En Cedar Rapids, Iowa, se están desarrollando dos proyectos de centros de datos a cargo de QTS y Google. Para incentivar su construcción, la ciudad ha otorgado una exención del 70% del impuesto sobre la propiedad durante 20 años, además de un reembolso del 75% de las tasas eléctricas municipales. Google y QTS invertirán 1.300 millones de dólares en estos centros, pero se estima que ahorrarán más de 580 millones de dólares en impuestos y tasas municipales. A cambio, según el contrato, solo están obligados a crear 61 puestos de trabajo permanentes.

La relevancia de esta situación radica en que, si bien los centros de datos se han convertido en un motor de la economía estadounidense, la inversión masiva de las grandes tecnológicas en su construcción contrasta con su impacto en el empleo local. Estas infraestructuras son enormes y muy costosas, pero una vez operativas, funcionan en gran medida de forma automatizada, requiriendo una intervención humana mínima en comparación con su envergadura.

Esta dinámica no es exclusiva de Estados Unidos. En Aragón, España, se observa una situación similar. Recientemente se dieron a conocer las cifras de empleo que Amazon generará en Villanueva del Gállego, donde construye seis centros de datos. La empresa había mencionado hasta 29.900 puestos a tiempo completo vinculados al proyecto, pero esta cifra incluía empleo indirecto e inducido, como proveedores y servicios asociados. En realidad, entre los seis centros de datos, se contratará a solo 180 personas fijas que trabajarán por turnos para asegurar la operación las 24 horas del día, los 365 días del año. Una vez más, la narrativa del empleo masivo no se sostiene.

Si bien la construcción de centros de datos de esta magnitud moviliza a muchas empresas de distintos sectores, generando indirectamente un número considerable de empleos temporales, la cuestión clave es qué sucederá con estos trabajadores una vez que el centro de datos esté operativo. En el caso de Cedar Rapids, la ciudad destaca que los proyectos crearán "miles de empleos de construcción y oficios".

Según un informe reciente de Turner & Townsend, la urgencia en la construcción de nuevos centros de datos ha provocado un aumento de precios en otros proyectos, como la construcción de viviendas, y está acaparando la mano de obra especializada en las zonas de construcción.