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Sáb, Ago

Corea del Sur: Incentivos Millonarios para el Matrimonio No Logran Frenar la Crisis de Natalidad

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Corea del Sur está inmersa en una profunda crisis de natalidad, llevando a sus administraciones a implementar programas de emparejamiento con incentivos económicos que superan los 10.000 dólares. A pesar de estas cuantiosas sumas destinadas a fomentar matrimonios y nacimientos, los esfuerzos gubernamentales no están arrojando los resultados esperados, e incluso han propiciado un inesperado negocio alrededor de la soltería. Este fenómeno subraya la complejidad de los cambios sociales y económicos que impactan las decisiones reproductivas y maritales de la población.

Con 14.000 dólares se pueden cubrir gastos, tomar un año sabático para viajar o invertir en un negocio. Sin embargo, esta cantidad no es suficiente para que dos surcoreanos se casen, formen un hogar y tengan hijos, lo que ayudaría al país a superar la profunda crisis de natalidad que enfrenta desde hace años. Esto se sabe porque en Corea, algunas administraciones ya han invertido estas cifras (más de 10.000 dólares) en su intento de actuar como casamenteros, pero sin éxito. De hecho, este empeño de las administraciones por incentivar los emparejamientos está teniendo un efecto peculiar: ha convertido la soltería en un verdadero negocio.

En su afán por salir del bache demográfico, Corea del Sur ha recurrido a incentivos económicos. Su razonamiento es simple: si la natalidad puede estimularse con dinero, el Gobierno está dispuesto a proporcionarlo. En los últimos meses, las autoridades del país han propuesto entregar cuantiosos 'cheques bebé' a los ciudadanos, ofrecer incentivos fiscales a las familias con hijos, ampliar los permisos parentales e incluso garantizar que las nuevas madres tengan acceso a comida selecta. Otra de las grandes apuestas del país ha sido emparejar a sus jóvenes, lo que ha implicado tanto la creación de programas de citas específicos para que los solteros encuentren el amor, como facilidades económicas, ofreciéndoles dinero para que el coste de una cena romántica no sea un obstáculo. Esto puede sonar exagerado, pero un dato lo explica: en Corea del Sur, pareja y natalidad van de la mano. Tanto, que menos del 5% de los bebés nacen fuera del matrimonio.

¿De cuánto dinero estamos hablando? De mucho. Gran parte de los programas de emparejamiento de Corea del Sur provienen de organismos regionales, por lo que la situación puede variar de una zona a otra del país; sin embargo, basta con una búsqueda rápida en Google para encontrar noticias de ciudades o distritos que intentan aumentar su natalidad con programas de emparejamiento muy costosos. Recientemente se mencionó el caso de Seúl, donde el Gobierno Metropolitano estudiaba entregar 700 euros a las parejas que se casaran allí. Es una cantidad considerable, aunque no tanto como en otras ciudades. En Busan, una de las principales áreas metropolitanas de Corea del Sur y que está sufriendo los efectos de la crisis demográfica de una forma particularmente dura, han ido un paso más allá bendiciendo a las nuevas parejas con cientos de dólares. ¿En qué se traduce esto? En que el dinero deja de ser un obstáculo para encontrar pareja. En junio, The Korea Herald informó que uno de los distritos de Busan, Saha-gu, planeaba un proyecto piloto con solteros locales nacidos entre 1981 y 2001, a quienes ofrecía 360 dólares (para gastar en citas) solo por 'hacer match' con alguien. Es decir, cada pareja que surgiera del evento de la mano y con planes de volver a verse sumaría 700 dólares para su romance.

Una cifra: 14.000 $. Esos 360 dólares por persona para disfrutar en pareja eran solo la primera parte del programa de Saha-gu. La idea era aumentar el apoyo a medida que avanzara la relación hasta llegar al gran regalo de bodas: 20 millones de wones por adelantado para las parejas que se dieran el 'sí quiero', unos 13.600 dólares. El distrito incluso se mostraba dispuesto a ofrecer a los recién casados un depósito mayor si decidían comprar una casa o a ayudarles con el alquiler. Semejante apuesta se entiende mejor a la luz de las tablas demográficas de la ciudad metropolitana de Busan: si a principios de los años 90 superaba los 3,8 millones de habitantes, en 2010 estaba en 3,4 millones. La tendencia no desentona con la del conjunto del país, que a finales de 2024 se convirtió en una "sociedad súper envejecida", con el 20% de su población por encima de los 65 años.

¿Funcionan esas ayudas? Esa era la gran pregunta… y acaba de responder The Wall Street Journal (TWSJ) con un reportaje cuyo título es casi una sentencia: "Ni siquiera una ayuda gubernamental de 14.000 $ puede conseguir que los solteros de Corea del Sur se casen". A pesar de la promesa de recibir un regalo de bodas de 14.000 dólares, el programa de Saha-gu no tuvo mucho éxito. TWSJ asegura que ningún participante exigió esa recompensa. Y eso que la de Saha-gu es solo una de las ayudas a las que las parejas pueden optar. TWSJ recuerda que no todo el apoyo proviene de las administraciones, y que también hay empresas u organizaciones religiosas que intentan revertir la crisis demográfica del país. Dos ejemplos son la constructora Booyoung Group, que ofreció 75.000 dólares a los empleados que tuvieran un hijo; y la Iglesia del Evangelio Pleno de Yoido, que otorga a sus miembros casi 1.400 dólares.

La gran pregunta. Con semejantes incentivos, la pregunta es evidente: ¿Por qué no se casan los surcoreanos? ¿Por qué su natalidad sigue muy por debajo de la de hace años? Parte de la respuesta son los cambios sociales y culturales. TWSJ cita una encuesta reciente que muestra que tres quintas partes de los surcoreanos con empleo no ven ningún problema en no casarse, un factor al que se añaden otros de carácter económico, como las largas jornadas laborales, el aumento del coste de vida o lo gravosa que resulta la crianza de los niños en una sociedad caracterizada por su nivel de exigencia y competitividad. Otra clave son las dificultades que encuentran las mujeres para reincorporarse al mercado laboral después de ser madres. De hecho, hay programas de noviazgo que han acabado suspendiéndose precisamente porque no lograban reunir a un número suficiente de mujeres interesadas. Otros jóvenes descartan inscribirse sencillamente por la pesada burocracia que acompaña a esta clase de iniciativas. "Es más problemático de lo que te imaginas", reconoce uno a TWSJ.

¿Es buen celestino el Gobierno? Esa es la otra gran pregunta, sobre todo si se tiene en cuenta que programas como los de Seúl o Saha-gu han ido ganando peso en el país. Hace unos meses, un político del Partido Demócrata de Corea hizo cálculos y concluyó que en 2024 al menos 30 gobiernos locales del país habían impulsado unas 34 iniciativas de emparejamiento. ¿Su balance? Muy pobre. Paupérrimo. "En total 4.060 personas participaron en programas de emparejamiento de gobiernos locales durante los últimos tres años, pero solo 24 personas acabaron casándose", concluyó. Lo cierto es que en 2024 Corea logró aumentar su número de nacimientos por primera vez en nueve años (+3,6%), y en 2025 subieron un 6.8% más, la cifra más alta desde 2010. Pero quedan dudas de hasta qué punto esos números marcan un cambio de tendencia real o son fruto de factores circunstanciales, como los planes de paternidad y boda pospuestos durante los años de la pandemia.