Matt Damon expresó su preocupación por el declive del cine tradicional tras el rodaje de 'La Odisea', una visión que su director, Christopher Nolan, no comparte. Nolan rebate el pesimismo de Damon, destacando el éxito de taquilla reciente y la resistencia del público joven a la inteligencia artificial. El director defiende la vitalidad y la capacidad de transformación del cine, argumentando que la creatividad humana prevalecerá.
Matt Damon finalizó la filmación de 'La Odisea' con la impresión de haber participado en una experiencia cinematográfica que no volverá a repetirse. Christopher Nolan, el director de la película, considera que este pesimismo carece de fundamento y que los datos de taquilla recientes demuestran lo contrario. Curiosamente, Nolan, uno de los directores más clásicos y tradicionales de la actualidad, no teme a la inteligencia artificial.
Durante la promoción de la película, Damon compartió que experimentó una sensación de nostalgia en el set, ya que le recordaba a los filmes de sus inicios profesionales, y admitió que este tipo de cine está llegando a su fin. Incluso afirmó que esta era su última oportunidad de hacer una película así y que no cree que la industria tenga los recursos para filmar de esta manera por mucho más tiempo.
Nolan no comparte este diagnóstico y abordó el controvertido tema de la inteligencia artificial. En una entrevista, el director señaló que nunca ha presenciado “una tecnología tan exitosamente adoptada por Wall Street, los inversores y las tecnológicas, y a la vez tan rechazada por el público”. Apuntó directamente a la generación más joven, indicando que fueron ellos quienes acuñaron el término “AI slop” para describir el contenido generado por IA que ha saturado las redes, y quienes “muestran más desdén” hacia todo lo relacionado con esta tecnología.
No obstante, Nolan no rechaza la IA por completo. Considera que puede ofrecer herramientas útiles para el trabajo con imágenes, pero sostiene que “la idea de que la IA reemplace por completo a los humanos y su creatividad es, en mi opinión, un disparate”. Su postura, en esencia, es que la creatividad cinematográfica es más poderosa: “El cine es vital y esencial, y sigue transformándose”.
Para justificar sus palabras, Nolan defiende la actitud de los espectadores más jóvenes y cita, por ejemplo, dos éxitos de la temporada como prueba de que el público de veinte años no ha perdido interés por el cine hecho con cámara y localizaciones reales: 'Backrooms' y 'Obsession'. Es decir, son éxitos de taquilla indiscutibles que, a su juicio, desmantelan otra idea que le incomoda desde hace tiempo: la de que el público joven ya no tiene la capacidad de atención para una película épica de tres horas. Nolan defendió que las películas que triunfan entre esa generación son misteriosas y reflexivas, e incluso comparó algunas partes de 'Backrooms' con el cine más enigmático de David Lynch.
Esta no es la primera vez que Nolan introduce la IA en la conversación pública. Ya en 2023, con el estreno de 'Oppenheimer', mencionó que veía paralelismos muy fuertes entre los llamados del físico a la contención nuclear y las advertencias de expertos en IA que pedían frenar el desarrollo de la tecnología, citando entre ellos a Geoffrey Hinton, el investigador que dejó Google para hablar con más libertad del riesgo existencial que representa la IA avanzada. Ya entonces insistía en que la IA puede terminar siendo una herramienta poderosa, pero que la responsabilidad no puede recaer únicamente en la tecnología.