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Sáb, Ago

El Enigma Judicial de Chiquito de la Calzada y Lucas Grijander: Un Conflicto de Imitación que Persiste Tras 30 Años

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Hace tres décadas, un insólito litigio enfrentó a Chiquito de la Calzada con su imitador, Lucas Grijander, interpretado por Florentino Fernández, en un caso que capturó la atención de España. El conflicto, que llegó a los tribunales, se centró en la originalidad y la suplantación, generando un debate sobre los límites de la imitación humorística. A pesar del tiempo transcurrido, los detalles de su resolución siguen siendo un misterio, incluso para sus protagonistas.

Florentino Fernández testificó desde Madrid, mientras que Chiquito de la Calzada lo hizo desde Málaga. Un juez llegó a preguntar si se había pronunciado textualmente "lago negro, lago blanco". Treinta años después de aquella vista, casi tan surrealista como el propio personaje, ni siquiera sus protagonistas logran ponerse de acuerdo sobre cómo concluyó el asunto.

El 18 de septiembre de 1995, Telecinco lanzó 'Esta noche cruzamos el Mississippi', un programa nocturno presentado por Pepe Navarro que fusionaba entrevistas, crónica social y sketches. En este entorno de excesos, surgió Lucas Grijander, interpretado por Florentino Fernández: un imitador que replicaba el lenguaje inventado, los gestos y la cadencia de Chiquito de la Calzada, quien en ese momento gozaba de gran popularidad tras hacerse famoso como humorista después de cumplir los 60 años. Rápidamente, el malagueño llevó el asunto a los tribunales.

Grijander no era una imitación sutil: residía en la república ficticia de Chiquitistán y repetía chistes y muletillas idénticas a las de Chiquito. Decía "Hasta luego Lucas" y "Por la gloria de mi madre", vestía las características camisas estampadas de Chiquito y salpicaba su discurso con pequeños gritos y saltos de tacón-punta-tacón. El éxito del personaje de Florentino Fernández impulsó la transformación de Chiquito en un icono pop, posiblemente en mayor medida que la propia actividad del Chiquito original. De hecho, su fama fue tan descomunal que generó su propia explotación, Crispín Klander.

Javier Morales y Juan Zavala narran todo esto en el próximo documental de Movistar+, 'El otro Chiquito', que también contextualiza cómo el fenómeno original se entiende dentro de una España que emergía de la resaca de 1992 y encontró en el lenguaje absurdo del humorista una especie de refugio colectivo. Paralelamente, las cadenas privadas, recién establecidas y aún sin reglas definidas, competían por fórmulas capaces de captar a la audiencia de medianoche. Diego San José, creador de la idea original del documental, se cuestiona si lo de Grijander fue un plagio o si Fernández creó, literalmente, a "otro Chiquito".

En 2017, con motivo del 85 cumpleaños de Chiquito, Florentino Fernández rememoró el litigio en el programa 'Dani & Flo'. El cómico madrileño evitó la palabra "plagio" y se refirió a una denuncia por suplantación, que abarcaba no solo a Lucas Grijander sino también a Crispín Klander. El proceso tuvo momentos que rozaban la comedia involuntaria, como la famosa pregunta del juez sobre si se había pronunciado "lago negro, lago blanco". Fernández siempre expresó su admiración por el humorista y afirmó que el conflicto se resolvió de forma amistosa. Aunque algunos blogs personales sobre televisión lo contradicen, asegurando que Chiquito perdió el pleito sin recibir compensación alguna, oficialmente, el desenlace es incierto. De hecho, ese vacío documental es lo que la propia producción promete esclarecer. Morales y Zavala han descrito el litigio como algo que va más allá de la anécdota, definiendo el caso como "una herida que Chiquito arrastró hasta su muerte", lo que sugiere que el pleito no tuvo una conclusión satisfactoria para el humorista. Al final, uno de los grandes misterios judiciales de la España moderna proviene de uno de los humoristas más excesivos y geniales que ha dado nuestra televisión, el Chiquito original. Puro Celtiberia Show.