La experiencia de Texas en 2024, donde un eclipse solar provocó una drástica caída en la generación fotovoltaica, ofrece valiosas lecciones para España. Aunque el eclipse de 2026 no representará un desafío significativo para la red eléctrica española debido a su horario vespertino, el evento de 2027, con una mayor cobertura solar y en horas de máxima producción fotovoltaica, sí plantea importantes interrogantes sobre la preparación de la infraestructura energética nacional.
El 8 de abril de 2024, a las 12:15 del mediodía, la red eléctrica de Texas registraba una entrada de 13,8 gigavatios de energía solar. Cuarenta y cinco minutos después, esta cifra se redujo a 800 megavatios, debido al eclipse solar. Si bien la generación de gas y las baterías cubrieron el déficit sin incidentes para los consumidores, este evento proporcionó información crucial para comprender los posibles efectos en la red eléctrica española durante el eclipse del 12 de agosto de 2026.
Curiosamente, el 12 de agosto de 2026, cuando la sombra lunar cruce España desde A Coruña hasta Mahón, no se esperan repercusiones significativas. Esto se debe a que el eclipse ocurrirá alrededor de las ocho y media de la tarde. En Texas, según datos de ERCOT, el operador local, la energía fotovoltaica disminuyó del 27,6% al 1,7% de la mezcla eléctrica, para luego recuperarse al 27% en solo dos horas. El gas natural suplió aproximadamente el 80% del vacío, y las baterías contribuyeron con cerca de 1,4 GW. Sin embargo, esto sucedió durante el mediodía texano, cuando la radiación solar es abundante.
En contraste, entre las 20:28 y las 20:32 en España, el Sol estará a solo 12 grados sobre el horizonte en Galicia y a 2 grados en Baleares, lo que significa que la energía solar disponible en la red ya será muy limitada. Es decir, el eclipse llegará a España cuando la producción fotovoltaica ya estará en su fase de declive natural.
Aunque no se han publicado previsiones oficiales, los cálculos sugieren que el eclipse de 2026 generará una perturbación de segundo orden. La disminución de energía esperada, entre 4 y 5 GW, está dentro del rango que la red suele manejar durante las tardes de agosto, por lo que no debería causar mayores problemas este año.
No obstante, la frase "este agosto" es clave. Si nos centramos en el impacto del eclipse actual, podríamos estar subestimando eventos futuros. El 2 de agosto de 2027, entre las 10:45 y las 11:20 de la mañana, la Luna cubrirá al menos el 70% del disco solar en todo el territorio nacional (un 85% en Madrid y casi el 100% en Cádiz y Málaga). Este sí será un verdadero desafío para la red eléctrica, ya que el 65% del parque fotovoltaico de España se concentra en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, y a esas horas estará en plena fase de ascenso de producción.
¿Estamos preparados para este escenario? A decir verdad, no debería sorprendernos. El Gobierno ya ha establecido una comisión interministerial con trece ministerios para abordar la serie de eclipses entre 2026 y 2028. Sin embargo, actualmente no existe un plan público detallado para la red eléctrica en 2027, y sería conveniente que se iniciara un debate al respecto.