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Vie, Jul

Alcalá de la Selva: Un Refugio Climático con un Modelo Turístico Incompatible

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Alcalá de la Selva, un pequeño municipio turolense, se ha transformado en un refugio climático, atrayendo a miles de visitantes cada verano. Sin embargo, su infraestructura, diseñada para una población de 500 habitantes, colapsa bajo la afluencia de más de 6.000 personas, evidenciando un modelo turístico insostenible que no se refleja en los censos ni en la financiación municipal, generando una asfixia financiera y de servicios.

“Hay personas que vienen porque están agobiadas con tanto calor”. Así lo afirma José Edo, concejal de Cultura y Patrimonio de Alcalá de la Selva, refiriéndose a su propio pueblo. No se trata de turistas de fin de semana, sino de individuos que adquieren una vivienda en este municipio de 382 habitantes debido a la imposibilidad de soportar el verano en sus lugares de origen. Alcalá se ha erigido, según uno de sus gobernantes, en un refugio climático. El inconveniente radica en que este “refugio” posee una red de abastecimiento de agua concebida para 500 personas, no para los más de 6.000 que alberga cada temporada estival. Una tubería al borde del colapso donde resulta imposible percibir un auténtico auge demográfico. Nadie se empadrona ni se registran modificaciones censales. Lo que sí existe es una estación de esquí a diez minutos, a ocho kilómetros, y un magnífico campo de golf a 1.475 metros de altitud, ambos accesibles en coche para una gran parte de la Comunidad Valenciana. Reconocer a alguien por la calle durante estas fechas es una tarea de alto riesgo.

Los números no concuerdan. Alcalá de la Selva, a pesar de su nombre, no cuenta con selva, pero sí con un clima fresco gracias a su altitud (1404 m sobre el nivel del mar) y a su ubicación entre dos montes en la sierra de Gúdar, junto al río Alcalá. Pertenece a la provincia de Teruel y es uno de los numerosos pueblos aragoneses de casas blancas y piedra que experimentan un crecimiento cada verano. No obstante, pocos crecen tanto como este. De 350 a 6.500 personas, según el Ayuntamiento hace un par de años, sin incluir campings ni albergues cercanos. Esto representa multiplicar la población por diecisiete, un aumento superior al 1.600%.

El turismo genera ingresos, ¿verdad? No exactamente: la financiación autonómica y estatal se calcula únicamente en función de los empadronados. El Ayuntamiento recauda el IBI y las tasas de agua y basura de sus residentes, pero ni la Diputación ni el Estado destinan fondos adicionales a los servicios que demanda un crecimiento de esta magnitud. Además, depende de Teruel para todas sus necesidades y su capacidad de expansión en un monte de piedra es limitada.

Un pueblo concebido para no tener residentes permanentes. El propio plan urbanístico municipal lo reconoce sin ambages: “Apenas hay necesidad de primera vivienda”, se lee en el documento que Alcalá presentó al concurso europeo Europan en 2011, cuando la localidad tenía 513 habitantes censados y ya admitía picos de hasta 5.000. Desde las elecciones municipales de 2023, la alcaldesa es María Amparo Atienza Chisbert, del PAR (Partido Aragonés). Ella reconoce un problema de modelo que los está asfixiando. El alcalde de Cosuenda (Zaragoza) y el de Canfranc (Huesca) describían exactamente la misma situación de asfixia con gobiernos de diferente signo político.

El campo de golf El Castillejo, de gestión municipal y 9 hoyos, inaugurado en 2003, es el de mayor altitud de España y ofrece unas vistas espectaculares. La estación de esquí de Valdelinares, la más cercana, con 14 pistas, abrió en 1970. Ninguna de estas instalaciones está pensada para los 382 vecinos que residen durante el invierno. Junto al núcleo histórico, a partir de los años 80 y 90, surgieron urbanizaciones dispersas de ocupación estacional, chalets que se limpian y abren en Semana Santa, en agosto y durante los puentes de nieve. El resto del año, permanecen cerrados a cal y canto.

Este verano, además, se suma un eclipse. Para añadir un toque de ironía, cabe recordar que la Comarca de Gúdar-Javalambre, donde se encuentra Alcalá, se ha designado como uno de los siete puntos oficiales de Aragón para observar el eclipse solar total del 12 de agosto. La zona se prepara para el primer eclipse total visible en la península en más de un siglo. Aragón anticipa la llegada de unos cuatro millones de visitantes solo por este fenómeno. Las reservas rurales en la zona ya superan el 90% para los días del eclipse, y algunas casas rurales prevén facturar en agosto de 2026 hasta cuatro veces más que en un agosto normal.

Cuando todo termine, regresará el frío, las calles vacías, y la tienda y farmacia de turno ya no tendrán que duplicar existencias, preparándose para soportar el temporal hasta el siguiente puente. El municipio posee su propia historia —cayó en manos de los anarquistas “Los Vengadores” de la Columna de Hierro, para que meses después el general Varela tomara el pueblo bajo el mandato franquista— y hoy en día es una de las muchas víctimas de un deseo autocumplido en torno al turismo de la España vaciada.

El contexto nacional. Según estimaciones, España concluirá 2026 con aproximadamente 100 millones de turistas, una cifra récord, y solo entre junio y septiembre se esperan 43 millones de llegadas internacionales. Las reservas de vivienda turística tipo Airbnb se han duplicado desde 2018, mientras que las pernoctaciones hoteleras solo aumentaron un 8% en el mismo periodo. Aunque desde mayo de 2026 toda vivienda turística anunciada en plataformas requiere un número de registro único, el NRUA, exigido por la normativa europea, esto no ha frenado el crecimiento. Si bien en muchas regiones el alquiler vacacional está “perdiendo su atractivo”, el propio Banco de España advirtió que este tipo de alojamiento desplaza el mercado del alquiler tradicional, como ocurre en Alcalá de la Selva, una versión en miniatura de un país que construye para quienes lo visitan tres semanas al año, y que factura limpieza, agua y carreteras a quienes residen el resto de los trescientos cuarenta y cinco días.

Es fácil pensar que ciudades como Málaga experimentan situaciones más graves, con casi un 30% del mercado en alquiler. La realidad es que, proporcionalmente, Alcalá de la Selva está congestionada por cifras más preocupantes.