14
Vie, Ago

Impacto de la Inteligencia Artificial en el Mercado de Libros Autopublicados de Ficción en Amazon

Tecnologia
Un reciente estudio analiza el efecto de la inteligencia artificial en los libros de ficción autopublicados en Amazon, revelando que, aunque la IA ligera no afecta las ventas, el contenido sustancialmente generado por IA tiende a vender menos. Sin embargo, un segmento de obras con alta intervención de IA está experimentando un crecimiento significativo en los rankings de los más vendidos, generando preocupaciones sobre la saturación del mercado y la reducción de ingresos para los autores humanos.

Un estudio realizado por investigadores de Stony Brook, Columbia Law School y la Universidad de Michigan examinó 14.419 libros de ficción autopublicados en Amazon entre enero de 2023 y marzo de 2026. Para ello, cruzaron cada texto con un detector de inteligencia artificial (IA) y con datos diarios de ventas hasta junio de este año. La conclusión que ha circulado en diversas plataformas en los últimos días sugiere que los libros con mayor contenido de IA venden más y generan mayores ingresos, mientras que los autores humanos experimentan una disminución.

Sin embargo, esta es solo una parte de lo que el informe detalla. Los autores no categorizan los libros simplemente como "con IA" o "sin IA", sino que miden el porcentaje del texto que el algoritmo detecta como generado por IA, estableciendo tres categorías: Sin rastro de IA, Con IA ligera (hasta el 25% del texto) y Con IA sustancial (más del 25%).

El nivel intermedio, "Con IA ligera", abarca a autores que utilizan la IA para corregir frases, reescribir párrafos o mejorar el ritmo de un capítulo, sin generar el libro completo. Es importante destacar que los libros con IA ligera se comportan de manera similar a los libros sin IA, representando el 17,1% del catálogo y obteniendo el 16,2% de las ventas y el 16,2% de los ingresos, una proporción casi idéntica.

El mercado no solo penaliza el uso de la IA como herramienta de edición, sino que el mayor impacto negativo se observa en la categoría de "IA sustancial": el 20% del catálogo en esta banda apenas logra el 12,1% de las ventas y el 11,3% de los ingresos. Entre los libros más vendidos (el 5% superior), la cuota de este nivel sustancial disminuye aún más, al 10%. Esto indica que, en promedio, un libro escrito casi en su totalidad por una IA vende peor que uno redactado por un humano, con o sin retoques de Modelos de Lenguaje Grandes (LLM).

Lo preocupante no es la calidad que puede ofrecer un libro generado por IA, sino el volumen. Entre 2023 y 2026, el catálogo publicado ha crecido 38 veces, y los títulos con ventas se han multiplicado por 19, pero los ingresos del mercado solo han aumentado 9 veces. Esta situación genera demasiados libros compitiendo por un "pastel" que no crece al mismo ritmo, lo que provoca una caída en los ingresos medios por título.

Esta disminución no se explica únicamente por el peso de los libros con "IA sustancial". Los autores sin IA también experimentan menores ganancias por libro en siete de ocho géneros, al comparar los datos de 2023 con los de 2025. La única excepción es "fantasía y terror sobrenatural", el género donde menos ha penetrado la IA sustancial.

A pesar de que, en conjunto, los libros con IA sustancial venden poco, existe un grupo de estos títulos que sí logra ventas considerables y continúa creciendo. Su participación en el Top-25 por género ha pasado de casi un 0% a superar el 30% de las nuevas incorporaciones en poco más de tres años. Los quince autores que más facturan utilizando la IA para escribir superaron el millón de dólares al combinar los ingresos de varios títulos.

Es importante señalar las limitaciones del estudio. Este análisis no representa a toda la industria editorial, ya que se enfoca exclusivamente en obras de ficción autopublicadas en Kindle Direct Publishing, en inglés. Quedan fuera la no ficción, las publicaciones a través de editoriales tradicionales y cualquier mercado no anglosajón, como el español. Los propios autores advierten que sus comparaciones son observacionales, no causales, y que el detector utilizado (Pangram, recientemente integrado por Substack) tiene un pequeño margen de error.

Los autores alertan que las mismas condiciones (coste de entrada casi nulo, descubrimiento por rankings compartidos, y ninguna obligación de declarar si un texto contiene IA) también se presentan en otros campos como la música, los bancos de imágenes y la escritura corta. Si este patrón se repite en estas áreas, la pregunta ya no será cuánto vende la IA, sino cuánto deja de ganar quien no la usa (o quien la usa solo para pulir algunas frases), al competir en el mismo estante –físico o virtual– que quien publica con un solo clic.