Nvidia, impulsada por la creciente demanda de inteligencia artificial, ha experimentado un crecimiento financiero extraordinario. Para sostener esta expansión, la compañía está adelantando miles de millones de dólares a sus proveedores clave. El objetivo es garantizar la capacidad de producción necesaria para sus aceleradores de IA, reforzando así su cadena de suministro frente a la alta demanda.
Nvidia atraviesa un período de prosperidad significativa. En solo dos años, sus ingresos se han triplicado y su beneficio neto se ha cuadruplicado, impulsado por la explosión de la inteligencia artificial (IA) y la consiguiente demanda de sus aceleradores. Las cifras son impresionantes: en el ejercicio fiscal de 2024, sus beneficios aumentaron un 581%, y en 2025, un 145%. Para el ejercicio fiscal de 2026, que concluyó el 25 de enero (su calendario fiscal difiere del año natural), la compañía registró un beneficio neto de 120.067 millones de dólares.
Esta trayectoria evidencia una transformación fundamental en el negocio de Nvidia. Históricamente, las GPU para videojuegos eran su principal motor, pero esto ha cambiado drásticamente. Durante el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027, finalizado el 26 de julio, el 92,5% de sus ingresos provino de los centros de datos. Esto subraya que, actualmente, los aceleradores de IA y su ecosistema son casi la totalidad del negocio de Nvidia.
En este contexto, Nvidia está implementando una estrategia lógica para cualquier entidad con fines de lucro: asegurar su mercado y destinar recursos al mantenimiento de su crecimiento. La estrategia ideada por Jensen Huang y su equipo es perspicaz: están adelantando miles de millones de dólares a sus proveedores para que expandan sus instalaciones y reserven capacidad de producción para sus aceleradores de IA.
Nvidia necesita fortalecer su cadena de suministro, ya que la demanda de chips para IA está superando rápidamente la capacidad de fabricación de empresas como TSMC, SK Hynix, Samsung o Micron. Aunque estas son las compañías más reconocidas, Nvidia también depende de otras corporaciones. De hecho, ha anunciado acuerdos con seis proveedores de componentes esenciales para sus aceleradores de IA, que le suministran sustratos, capacidad de empaquetado avanzado, pruebas de semiconductores y motores ópticos.
Nvidia busca aumentar la producción de sustratos en 2,5 veces durante los próximos tres años. Los sustratos son componentes cruciales que conectan los chips de un acelerador de IA a la placa de circuito impreso. Su fabricación es muy compleja, lo que ha convertido su disponibilidad en uno de los mayores desafíos para los fabricantes de semiconductores que intentan escalar la producción de aceleradores de IA. Para lograr su objetivo, Nvidia ha cerrado acuerdos con Ibiden, Samsung Electro-Mechanics y Unimicron, tres empresas clave en su cadena de suministro.
El empaquetado avanzado es otro recurso fundamental para que la compañía liderada por Jensen Huang mantenga su negocio. La producción de un acelerador de IA no finaliza con la fabricación de sus chips. Las GPU modernas integran múltiples componentes, como las memorias HBM, que requieren técnicas de ensamblaje muy sofisticadas. En este ámbito, Nvidia está apoyando a su principal proveedor de capacidad de empaquetado avanzado, Amkor, para aumentar su capacidad de fabricación de obleas de interposición en más de un 300% antes de que termine 2028. La compañía, sin duda, no carece de ambición.