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Mié, Nov

El auge de las baterías y su desafío de rentabilidad: el impacto de la canibalización en el mercado eléctrico

Tecnologia
El creciente interés en el almacenamiento de energía mediante baterías, impulsado por el auge de las renovables y los precios variables de la electricidad, enfrenta un desafío potencial. Aunque actualmente los grandes diferenciales de precios intradiarios ofrecen atractivas oportunidades de negocio, la expansión masiva de estos sistemas podría reducir dichos márgenes, afectando la viabilidad de futuros proyectos y su financiación. Este fenómeno, conocido como canibalización, exige una planificación estratégica para asegurar la sostenibilidad del sector.

El incremento de las energías renovables, particularmente la solar, ha generado nuevas oportunidades en el sector de las baterías. Durante los últimos meses, especialmente en verano, se ha observado que los precios de la electricidad pueden llegar a ser muy bajos, incluso negativos. Esta situación permite adquirir electricidad a precios económicos, almacenarla y luego venderla cuando la demanda aumenta y la producción disminuye, lo que puede ser muy lucrativo para ciertas empresas. Sin embargo, esta tendencia no está exenta de riesgos y podría tener un efecto contraproducente que comprometa la sostenibilidad de algunos parques en el futuro.

Todo se origina en el mercado de la electricidad. En el mercado diario de la energía, se negocia la compra y venta para cada hora del día siguiente. Las ofertas se aceptan considerando factores como el mérito económico o la capacidad de interconexión disponible, según explican desde Omie. Para validar la factibilidad de estas ofertas, los resultados de la subasta son revisados por el operador del sistema, quien los aprueba desde una perspectiva técnica.

No obstante, las previsiones pueden variar. Por esta razón, existen los mercados intradiarios, que permiten a los participantes ajustar sus posiciones antes de la entrega de electricidad, en función de la evolución de la demanda, la producción renovable y otras condiciones del sistema.

Aquí entra en juego un indicador clave: el spread intradiario. Este representa la diferencia de precio entre los momentos más económicos del día (generalmente las horas centrales con alta producción fotovoltaica) y los más costosos (cuando anochece y la demanda eléctrica se mantiene alta). Esta diferencia refleja el margen de ganancia potencial al comprar energía en horas de bajo precio y venderla o descargarla a través de sistemas de almacenamiento en horas de mayor precio. Un spread intradiario elevado puede incentivar una mayor participación empresarial en el mercado eléctrico, atraída por el valor creciente de los sistemas de almacenamiento.

Según El Periódico de la Energía, el promedio mensual del spread intradiario de una hora en nuestro país durante septiembre fue de 215,37 euros/MWh. Esta cifra superó la de agosto, que fue de 195,29 euros/MWh, un mes caracterizado por una buena fuente solar (y también por una alta demanda eléctrica). Estos datos sugieren que España es un escenario propicio para el desarrollo del mercado de baterías, una dirección que Europa está impulsando firmemente en sus estrategias de transición energética. Sin embargo, las condiciones que hoy hacen atractivos estos proyectos podrían cambiar drásticamente en los próximos años.

Que actualmente exista una gran diferencia entre los precios de la electricidad no garantiza que las baterías mantengan esos ingresos durante toda su vida útil. Como explica la consultora energética AleaSoft Energy Forecasting, la rentabilidad de los sistemas de almacenamiento también puede verse influenciada por otros factores, como la capacidad de desplazamiento de la energía a almacenar, las características de degradación y duración de la batería, y otras restricciones operativas.

A estos factores se suma uno fundamental: la propia expansión del almacenamiento puede modificar los precios hasta el punto de que el spread intradiario deje de ser tan atractivo económicamente. Este fenómeno se conoce como canibalización.

La canibalización puede ocurrir porque, al implementar sistemas de baterías que se cargan en periodos de precios bajos, la demanda de electricidad aumentará. Y a la inversa: cuando los precios sean altos y las baterías se descarguen, aumentará la oferta disponible. Es decir, la diferencia de precios entre carga y descarga disminuirá. Esto plantea un problema para la financiación de nuevos proyectos. Si las previsiones de ingresos se basan en los diferenciales de precios actuales, podrían sobreestimar su rentabilidad a largo plazo. Esto dificulta que las entidades financieras consideren viables ciertas inversiones.

La canibalización no implica que las baterías dejen de ser rentables o que se deba detener su instalación. Más bien, significa que el negocio no puede depender exclusivamente de las diferencias de precios actuales. Para que los proyectos sean financiables, será necesario, como recoge Tellkes citando a AleaSoft, establecer supuestos coherentes sobre la potencia instalada y la operación.

Para ello, se requerirán previsiones horarias que consideren diversas trayectorias del sistema eléctrico, incluyendo las condiciones menos favorables. Solo así los proyectos podrán presentar propuestas a largo plazo que sean atractivas para obtener financiación y para que el mercado de las renovables continúe su impulso, frente a otras alternativas.