La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha señalado que la respuesta sanitaria en Venezuela, tras los sismos del 24 de junio, ha ingresado en una fase "crítica" y subraya que la situación de emergencia persiste. La organización ha movilizado 9 millones de dólares de los 24 millones requeridos para la asistencia, enfocándose ahora en la estabilización, la continuidad de los servicios de salud y la recuperación inicial.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirmó este jueves que la asistencia sanitaria posterior a los movimientos telúricos que afectaron a Venezuela el 24 de junio ha llegado a una nueva etapa "crítica", al mismo tiempo que indicó que la emergencia "todavía está lejos de concluir". La OPS especificó que, hasta la fecha, ha destinado aproximadamente 9 millones de dólares de los 24 millones necesarios para la situación de emergencia y alertó que "la respuesta está ingresando ahora en una nueva fase igualmente vital, enfocada en la estabilización, la continuación de la atención médica y la recuperación temprana".
"La emergencia de salud está lejos de haber terminado", advirtió Jarbas Barbosa, director de la OPS, durante una conferencia de prensa sobre la situación en el país sudamericano. La suma de 9 millones de dólares incluye fondos del propio fondo de desastres de la OPS; 2,5 millones de dólares del Fondo de Emergencias de la OMS; aportaciones de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la Unión Europea y de las Naciones Unidas –esta última por unos 3 millones de dólares que aún esperan confirmación–, además de compromisos de Canadá por 2 millones y de España por 1,5 millones.
"Esta solicitud es de extrema urgencia. No se trata de rehabilitación, sino de la respuesta y la recuperación de los servicios fundamentales", enfatizó Ciro Ugarte, director de Emergencias de la organización. Actualmente, dos equipos médicos de emergencia internacionales están operando en el país, mientras la organización ha enviado seis toneladas métricas de suministros médicos de emergencia desde su reserva estratégica ubicada en Panamá.
"La respuesta se ha concentrado en tres prioridades inmediatas: salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios de salud esenciales y prevenir riesgos adicionales para la salud en las próximas semanas", indicó Barbosa.