Dos décadas después de su emisión final, 'Aquí no hay quien viva' continúa siendo un fenómeno televisivo. La comedia de Alberto y Laura Caballero atrae a millones de espectadores mensuales en plataformas de streaming, superando a muchos contenidos actuales. Este éxito sostenido se atribuye a su capacidad para entretener y a la nostalgia que evoca, atrayendo tanto a antiguos como a nuevos públicos.
El 6 de julio de 2006, Antena 3 transmitió el último episodio de 'Aquí no hay quien viva'. Dos décadas después, la comedia de Alberto y Laura Caballero congrega una media mensual de 5,9 millones de espectadores únicos en streaming, a través de plataformas como Netflix, Prime Video, Disney+, Atresplayer y Movistar+, con picos de 8,8 millones y una audiencia acumulada de 10,4 millones en el último año. Una consultora la posiciona como el contenido más visto del mercado OTT en seis de los últimos doce meses. La distribución de esta audiencia entre plataformas revela dónde está creciendo la serie actualmente.
Prime Video lidera con 2,2 millones de espectadores, y Netflix le sigue de cerca con 2,1 millones, superando a Atresplayer (0,9 millones) y Disney+ (0,7 millones). El estudio también indaga sobre la razón de este éxito prolongado: el 37,2% de los espectadores encuestados afirma que la serie "desconecta, entretiene y nunca cansa", frente a un 15,7% que alude a la nostalgia y un 12,9% que considera sus tramas vigentes. El 72,4% ya la había visto en su emisión original, pero más de una cuarta parte la está descubriendo ahora.
Antes de convertirse en un fenómeno del streaming, el edificio de Desengaño 21 ya había acumulado cifras difíciles de igualar. A lo largo de sus 93 episodios, reunió a más de 40 millones de espectadores únicos, y su capítulo más visto alcanzó casi los 8,4 millones de media con un 43,1% de cuota de pantalla. Del mismo dúo creativo surgió 'La que se avecina', que aún sigue en emisión y comparte con su predecesora catálogo y número de espectadores.
Existe una lógica muy sencilla detrás de este éxito, más allá de la calidad de la serie. Un título ya conocido ahorra en marketing y llega con el éxito demostrado, a un coste muy inferior al de una producción original. Esta es la razón por la que clásicos como 'Friends', 'The Office' o 'Seinfeld' continúan presumiendo de licencias multimillonarias: siguen atrayendo a la gente. A esto se suma el componente inequívocamente local de 'Aquí no hay quien viva', que tras la televisión pasó a las reposiciones de la TDT, especialmente en FDF, antes de dar el salto al streaming. Y desde ahí, generación tras generación se sigue enganchando a nuestra serie más Bruguera.