El Papa León XIV compartió una comida con un centenar de individuos vulnerables, migrantes y refugiados en el Borgo Laudato Si’ de Castel Gandolfo, durante sus vacaciones. El evento, que siguió a una misa, permitió al Santo Padre expresar su anhelo de erradicar las causas de la pobreza y promover una Iglesia abierta y justa para todos. Esta iniciativa busca integrar a personas en situaciones difíciles y se planea repetir anualmente.
El líder de la Iglesia Católica, León XIV, compartió una comida este sábado con aproximadamente un centenar de personas en condiciones de vulnerabilidad, así como migrantes y refugiados, en el Borgo Laudato Si’. Este proyecto, promovido por el Vaticano para la protección de la biodiversidad, se encuentra dentro de los Jardines Pontificios de Castel Gandolfo, lugar donde el pontífice disfruta de su período vacacional. Después de oficiar la santa misa, el Santo Padre tomó asiento en una de las mesas dispuestas bajo los árboles del recinto, acompañado por personas necesitadas, migrantes y cerca de 35 niños. Durante el encuentro, manifestó su esperanza de que “se logren eliminar los motivos de la pobreza”. En su mesa, compartieron la comida Irene, una refugiada de Tanzania con sus dos hijos; un ciudadano de Ucrania acogido por una parroquia romana; Isabel, refugiada de Perú que estudia con el apoyo del Centro Astalli; y Condé, originario de Sudán, quien participó en un curso de formación en pastelería impartido en el Borgo Laudato Si’.
El pontífice declaró: “Llego sin un discurso previamente preparado, pero con apetito; con apetito de equidad, de verdadera caridad; con apetito de una Iglesia que verdaderamente sepa abrir sus puertas, recibir y acoger a todos, donde haya afecto para cada uno y donde nadie sea adversario, donde nos reconozcamos, experimentemos la reconciliación, el perdón y la tranquilidad”. Asimismo, defendió la necesidad de una sociedad capaz de garantizar la justicia y de erradicar tanto la indigencia como las desigualdades. Además, expresó su deseo de construir “un mundo distinto, un mundo de esperanza, un mundo que, con frecuencia, es devastado por la agresión, el odio y la discriminación. Colaboremos. Procuremos ser siempre esta vivencia de una Iglesia de justicia, serenidad y afecto”.
Esta iniciativa busca la integración de individuos en situación de desventaja. La actividad ya se había llevado a cabo el 17 de agosto de 2025, cuando el Papa compartió un almuerzo con personas en situación de pobreza de la diócesis de Albano, a la cual pertenece Castel Gandolfo. En esta ocasión, la invitación se extendió también a la diócesis de Roma. El Vaticano tiene planes de repetir esta acción cada año con una diócesis diferente, invitando a personas vulnerables, refugiados y migrantes. El menú ofrecido incluyó pasta all’amatriciana, asado de ternera, achicoria y fresas con nata.
León XIV llegó el pasado domingo al Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, localizado a unos 30 kilómetros de la capital italiana, donde permanecerá en descanso hasta el 27 de julio. Durante este periodo, se han suspendido las audiencias generales, privadas y especiales. Su agenda se limita al rezo del ángelus los domingos en la Plaza de la Libertad, mientras que las audiencias generales se reanudarán el 5 de agosto. El pontífice de origen estadounidense pasa nuevamente sus días de asueto en Castel Gandolfo, aunque este año se hospeda en el Palacio Apostólico, en lugar de la Villa Barberini, residencia utilizada durante el verano anterior.