El Vaticano ha nombrado al sacerdote Mario León Dorado como administrador temporal de la Archidiócesis de Rabat, Marruecos. Esta decisión surge mientras la Santa Sede investiga acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el cardenal español Cristóbal López Romero. La medida busca asegurar la operatividad de la diócesis y el inicio del nuevo año pastoral, mientras López Romero se mantiene apartado de sus funciones y niega las acusaciones.
La Santa Sede ha designado al presbítero Mario León Dorado para ejercer como encargado provisional de la Archidiócesis de Rabat, en Marruecos. Esta acción se produce en un contexto donde el Vaticano está investigando reclamos de supuestas acciones sexuales indebidas atribuidas al cardenal español Cristóbal López Romero. León Dorado, quien actualmente es prefecto apostólico de El Aaiún-Sáhara, asumirá la dirección bajo la figura de administrador apostólico sede plena, lo que le confiere los mismos derechos y atribuciones que un obispo titular.
López Romero mantendrá su título de arzobispo de Rabat, sin embargo, su autoridad quedará en suspenso durante el transcurso de la investigación. Permanecerá temporalmente retirado en España. La Archidiócesis de Rabat ha explicado que esta determinación busca garantizar la continuidad de las operaciones institucionales y preparar el comienzo del próximo ciclo pastoral, a la espera de los resultados de la pesquisa vaticana.
Según una investigación divulgada en julio por la agencia AFP, al menos cinco mujeres adultas han acusado al cardenal de presuntas agresiones sexuales. Tras la difusión de estas imputaciones, la Iglesia católica inició una investigación preliminar, y López Romero optó por apartarse de las ceremonias públicas y de sus tareas pastorales para evitar posibles interferencias en el proceso.
El religioso ha refutado las acusaciones, afirmando que no ha cometido "ni agresión, ni violencia, ni acoso sexual". Asimismo, ha manifestado su total disposición a colaborar con la investigación que han iniciado las autoridades eclesiásticas. Hasta este momento, no se han interpuesto denuncias contra López Romero ante la Justicia marroquí, conforme a fuentes judiciales consultadas por la agencia EFE. Las acusaciones se están gestionando actualmente a través de los procedimientos internos de la Iglesia.
Durante una homilía celebrada en la iglesia de San Francisco de Asís, el cardenal leyó un mensaje en el que agradeció el apoyo de la comunidad católica de Rabat. En su intervención, afirmó sentirse "bien, en paz y tranquilo". Expresó: "Nunca tantas personas han rezado por mí; esto da sus frutos y se lo agradezco", y solicitó a los feligreses acoger con espíritu fraterno al nuevo administrador apostólico.
Nacido en Almería, España, López Romero recibió su formación con los salesianos y cursó estudios de periodismo en Barcelona. Gran parte de su trayectoria religiosa se desarrolló en Paraguay, país donde obtuvo la nacionalidad, y también estuvo destinado en Bolivia. El papa Francisco lo nombró arzobispo de Rabat en 2017 y lo elevó a la dignidad de cardenal en 2019. Además, participó en el cónclave celebrado en 2025 para elegir al sucesor de Francisco, y su nombre figuró entre los posibles candidatos al pontificado.
Desde Marruecos, López Romero ha impulsado el diálogo interreligioso y ha emitido declaraciones públicas sobre conflictos internacionales, incluyendo las ofensivas militares de Israel en Gaza y el Líbano.