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Mar, Oct

Ciudadanos Palestinos de Israel Votan Masivamente en Elecciones Clave para Determinar Futuro de Netanyahu

Internacionales
Una gran afluencia de votantes palestinos con ciudadanía israelí se registró en las recientes elecciones generales de Israel, con el objetivo de influir decisivamente en el resultado y potencialmente desplazar al primer ministro Benjamín Netanyahu. Largas colas se formaron en diversas localidades árabes, evidenciando un notable incremento en la participación de esta minoría, que busca un cambio en la dirección política del país. Su voto, canalizado a través de partidos árabes, podría ser crucial para definir la mayoría en el parlamento israelí.

Los palestinos que poseen ciudadanía israelí concurrieron en gran número a las urnas durante los comicios generales en Israel este martes. Se observaron extensas filas en centros de votación ubicados en comunidades árabes, como Abu Gosh, en las afueras de Jerusalén. Esta minoría aspira a jugar un rol determinante para lograr la destitución del primer ministro Benjamín Netanyahu.

Dentro de una institución educativa en Abu Gosh, personas de todas las edades, desde jóvenes y padres hasta ancianos y aquellos con discapacidades, esperaban de pie para emitir su sufragio, enfrentando prolongadas demoras y la falta de asientos o sistemas de aire acondicionado. “Jamás había presenciado estas concentraciones. La población árabe está participando activamente después de los eventos recientes”, comentó a EFE un activista local, quien prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias. “Estas personas no pudieron expresarse desde el inicio de los sucesos en Gaza, y ahora es nuestra oportunidad”, añadió.

Los ciudadanos palestinos de Israel, conocidos también como árabes israelíes, constituyen aproximadamente el 18 % del padrón electoral, según datos de la Oficina Central de Estadística. Sin embargo, históricamente han mostrado una tasa de participación inferior al promedio nacional y una tendencia al boicot de los procesos electorales. En las elecciones de 2022, su concurrencia alcanzó el 53,2 %, de acuerdo con la Universidad de Tel Aviv, lo que representa unos 17 puntos porcentuales menos que la media del país. Para la actual contienda, la firma de encuestas Midgam proyecta un aumento, estimando una participación entre el 62 % y el 63 %.

Una proporción considerable de estos votantes apoya a las dos principales agrupaciones políticas árabes: el partido islamista conservador Raam y la coalición de izquierda judeo-palestina, Lista Conjunta. Las encuestas otorgan a ambas formaciones entre 13 y 15 escaños, una representación que podría ser clave para evitar que Netanyahu y sus aliados consigan los 61 diputados necesarios para asegurar la mayoría absoluta en la Knéset, el parlamento israelí.

Durante la jornada matutina, la Lista Conjunta denunció que las largas filas en Abu Gosh no se debían únicamente a la alta concurrencia de electores, sino también a supuestas dilaciones ocasionadas por el presidente de una mesa de votación. “Nuestros delegados allí contactaron a la Policía y finalmente se resolvió la situación, volviendo a la normalidad”, explicó a EFE el portavoz del partido, Mauricio Lapchik, quien afirmó que se observaban colas particularmente extensas en diversas comunidades árabes.

En Israel, las mesas de votación están conformadas por delegados de los partidos políticos y uno o dos secretarios de la Comisión Electoral Central, en lugar de ciudadanos residentes de las localidades donde se lleva a cabo la votación. Un activista de Abu Gosh señaló que grupos de extrema derecha solicitaron ser asignados a colegios electorales en comunidades árabes, una situación que, en su opinión, podría intimidar a los votantes. “Personas de extrema derecha han solicitado que se les asignen mesas de votación en áreas árabes como esta”, afirmó. El activista sostuvo que la apariencia de algunos representantes partidarios podría generar temor entre los habitantes e incluso aseguró que algunos portaban armas.

El Tribunal Supremo israelí desestimó el domingo una petición presentada por el centro legal palestino Adalah y la Lista Conjunta para impedir que los integrantes de las mesas electorales y los delegados políticos llevaran armas a los centros de votación. Según Adalah, el Likud, partido de Netanyahu, y la formación ultraderechista Sionismo Religioso, liderada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, anunciaron el despliegue de unos 2,000 observadores en centros electorales ubicados en localidades con población árabe. Asimismo, el diario israelí Haaretz informó este martes que el Likud tenía previsto documentar a votantes árabes en las inmediaciones de los colegios electorales.

Entre los ciudadanos que acudieron a ejercer su derecho al voto se encontraba Ahmad Abu Ghosh, un estudiante de Ingeniería Informática de 23 años, quien manifestó su anhelo de impulsar una transformación política que garantice mayores derechos para la comunidad árabe. “Si estas elecciones son vitales para Israel, lo son aún más para nosotros, los árabes, que percibimos una carencia de derechos. Hemos venido a votar para modificar este Gobierno, que consideramos discriminatorio con los árabes”, declaró. El joven explicó que aspira a poder emplear libremente su idioma en espacios públicos, sin miedo a sufrir agresiones o prejuicios. Ahmad también indicó que muchos de sus amigos consideran la posibilidad de emigrar a Europa al concluir sus estudios universitarios, debido a las dificultades que, según ellos, enfrentan en Israel. “¿Por qué este país busca complicarnos la vida cuando podríamos estar contribuyendo a él?”, cuestionó.

Por su parte, Samia, una residente de Abu Gosh de aproximadamente 70 años, aseguró que se presentó a las urnas con la esperanza de elegir nuevos representantes y contribuir a la formación de un Gobierno que fomente la convivencia. La mujer afirmó que desea un ejecutivo “que traiga la paz y la seguridad y en el que todos convivamos”. Entre sus principales preocupaciones mencionó la violencia que afecta a la comunidad árabe y las dificultades para acceder a viviendas, debido a la escasez y el elevado costo de los permisos de construcción. “No hay autorizaciones de construcción, y si las hay, son excesivamente caras”, lamentó. Samia también defendió el apoyo electoral a las formaciones políticas árabes como un medio para fortalecer su representación parlamentaria y promover cambios. “Votamos por los partidos árabes para que nos asistan en la consecución del cambio. Los fortalecemos para que ellos nos fortalezcan a nosotros”, expresó.

En las cercanías del centro de votación, un adolescente que vestía una camiseta de la Lista Conjunta, aunque aún no tenía la edad para votar, animaba a los residentes a participar en los comicios. “Después de tres años de conflicto, de confrontación, de desplazamiento forzado, de demolición de hogares por doquier, de discriminación, debemos ir a votar por la justicia y la igualdad”, manifestó. La participación de los palestinos con ciudadanía israelí adquiere una relevancia especial en unas elecciones donde el respaldo a los partidos árabes podría incidir en la composición del Parlamento y en las posibilidades de Netanyahu de conservar el poder.