La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) anunciaron la interrupción de sus clases presenciales este martes 27 de octubre. Esta medida preventiva se tomó debido a las condiciones climáticas que actualmente afectan a la República Dominicana, buscando salvaguardar la seguridad de sus comunidades educativas.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) informaron el martes 27 de octubre sobre la suspensión de sus actividades académicas en persona. Esta decisión se tomó como precaución ante el clima que impacta a la República Dominicana.
A través de la Circular número 046-2026, emitida el 27 de octubre y publicada en Instagram, la Rectoría comunicó que la interrupción comenzaría a la 1:00 de la tarde de este mismo martes. La medida afecta a la sede principal en Santo Domingo, así como a las extensiones universitarias de Barahona, Azua, Neyba, San José de Ocoa, San Cristóbal y Baní.
El ITLA, por su parte, indicó que tiene previsto reanudar las clases presenciales el miércoles 28 de octubre, siguiendo el horario académico establecido.
Ambas instituciones instaron a sus respectivas comunidades universitarias a estar al tanto de los canales de comunicación oficiales y a tomar las precauciones necesarias frente a la situación meteorológica.
Esta determinación se basa en las recomendaciones de la Dirección de Gestión de Riesgos y Desastres de la universidad, cumpliendo con los protocolos establecidos.
Las precipitaciones de las últimas horas han provocado anegamientos en varias zonas del país. En el municipio de Tamayo, provincia Bahoruco, se ha intensificado la demanda de los residentes por la construcción de un sistema de drenaje pluvial que permita la evacuación del agua y reduzca las inundaciones en las vías públicas.
Entre los lugares afectados se encuentran las vías Libertad y Nuris Arias, el cruce de las calles Duarte y Libertad, los alrededores del Banco Agrícola y la entrada al sector Los Guaba. La acumulación de agua ha dificultado el tránsito de personas y vehículos, además de perjudicar las operaciones comerciales. Los habitantes insisten en la urgencia de una solución que impida que las calles se inunden cada vez que llueve. La exigencia persiste debido a la repetición de esta situación y los inconvenientes que genera para quienes transitan por las áreas perjudicadas.
Mientras tanto, el Centro de Operaciones y Emergencias mantiene 17 provincias bajo alerta por lluvias, y la Defensa Civil ha prohibido el uso de ríos y balnearios.