Alaska y Misisipi, estados tradicionalmente republicanos, mantienen en vilo dos asientos del Senado de Estados Unidos. Tras las recientes elecciones legislativas, los candidatos demócratas Mary Peltola y Scott Colom obtuvieron una ligera ventaja inicial, dejando los resultados pendientes de una definición final. Este escenario podría impactar la mayoría demócrata en el Senado y presenta una contienda histórica en Misisipi.
WASHINGTON.– Dos puestos en el Senado de Estados Unidos continúan sin un ganador claro en Alaska y Misisipi, ambos estados que suelen votar por el Partido Republicano. Esto se debe a que los aspirantes demócratas, Mary Peltola y Scott Colom, finalizaron con una pequeña delantera en el conteo inicial de las elecciones de mitad de período llevadas a cabo el martes pasado.
En Alaska, Peltola ha conseguido el 48.2% de los sufragios, apenas por encima del 47.9% del actual senador republicano Dan Sullivan, quien busca ser reelegido. Con el 75% de las boletas ya contadas, la diferencia entre ambos es de poco más de 600 votos, lo que indica que el resultado aún no está cerrado.
La competencia en Misisipi muestra una situación similar. Con el 97% de los votos procesados, el demócrata Scott Colom registra el 49.1% de los sufragios, frente al 48.8% de la senadora republicana Cindy Hyde-Smith. Esta ventaja aproximada de 2,500 votos aún no permite declarar un vencedor.
El desenlace de estas dos elecciones podría incrementar la representación demócrata en el Senado a 56 escaños, en contraste con los 44 republicanos. Sin embargo, la oposición ya ha asegurado el control de ambas cámaras del Congreso después de su triunfo en las elecciones de medio término, por lo que estos resultados determinarán primordialmente la magnitud de su mayoría.
En Misisipi, la candidatura de Colom posee además un significado histórico. Si resultara victorioso, se convertiría en el primer senador afroamericano por ese estado en 145 años, desde el período posterior a la Guerra Civil estadounidense.
Un conteo que podría prolongarse
La dilación en Alaska se explica, en parte, por las características geográficas del estado, donde las autoridades deben recolectar papeletas de comunidades aisladas y verificar los votos enviados por correo. Adicionalmente, el sistema electoral contempla la votación por orden de preferencia, que permite redistribuir las preferencias de los candidatos eliminados hasta que uno logre la mayoría requerida.
Las autoridades electorales estiman que la tabulación final en Alaska podría extenderse hasta el 18 de noviembre, fecha límite para la recepción y procesamiento de todas las boletas.
En Misisipi, el retraso se vincula principalmente con la revisión de votos provisionales y las papeletas enviadas por correo. Las autoridades deben confirmar la elegibilidad de los votantes antes de incluir estos sufragios en el resultado definitivo.
Esta disputa también ha generado fricciones entre las campañas. El equipo de Hyde-Smith pidió a los 82 condados del estado que resguardaran y separaran las papeletas provisionales, mientras que los representantes de Colom cuestionaron esta solicitud y defendieron el mantenimiento de los procedimientos estándar.
La agencia Reuters informó que aún quedaban entre 12,000 y 20,000 papeletas provisionales por revisar en Misisipi, una cantidad suficiente para mantener la contienda abierta.
Mientras ambos estados finalizan sus procesos electorales, los resultados evidencian que, incluso en territorios históricamente favorables a los republicanos, las elecciones de medio mandato resultaron en disputas reñidas que requieren varios días adicionales de verificación.