TCL recientemente abrió sus puertas para desvelar los mecanismos internos de sus televisores, enfocándose en cómo la retroiluminación Mini LED impacta la experiencia visual. La demostración reveló que, a pesar de compartir la misma denominación, la implementación de esta tecnología puede variar significativamente entre fabricantes. Este análisis subraya que el rendimiento del televisor depende crucialmente de la gestión de la luz, más allá del simple nombre comercial.
Existe un componente fundamental en los televisores que generalmente permanece invisible para los usuarios. Es común disfrutar de horas de contenido en una pantalla sin cuestionar cómo se logran reproducir las áreas más oscuras o cómo se realzan los detalles más brillantes. Sin embargo, una parte considerable de la calidad de la experiencia visual está directamente ligada a lo que sucede detrás del panel. TCL nos invitó a sus instalaciones en Madrid para mostrar este aspecto menos conocido de sus televisores, permitiéndonos comprender por qué, desde la perspectiva de la compañía, no todos los sistemas Mini LED operan de la misma manera.
En la sala de demostraciones, la comparativa se centró en dos modelos específicos: un TCL P8L de 65 pulgadas y un televisor de otro fabricante cuya marca y modelo no fueron revelados. Según TCL, ambos modelos compiten en la gama de entrada de televisores Mini LED y se encuentran en un rango de precios similar. La particularidad de la demostración no residía únicamente en las imágenes que proyectaban, sino en que sus sistemas de retroiluminación estaban expuestos, permitiendo observar cómo se encendían las luces de cada uno. Además, tuvimos la oportunidad de hacer preguntas y examinar la configuración de los equipos.
Para entender lo que teníamos ante nosotros, es crucial diferenciar dos conceptos que a menudo se presentan juntos en las especificaciones. Mini LED se refiere al tamaño de los diodos utilizados para iluminar una pantalla LCD, mientras que Full Array Local Dimming (FALD) describe un sistema que permite regular esa iluminación por zonas. La P8L integra ambas tecnologías, lo que le permite atenuar regiones específicas sin afectar el resto de la pantalla. El televisor competidor, según explicaron los representantes de TCL, utilizaba una retroiluminación Direct LED distribuida en dos tiras, que funcionaban como una única zona de iluminación. En esta comparativa, ambos equipos se presentaron como Mini LED, pero sus sistemas de retroiluminación operaban de forma distinta.
Las diferencias comenzaron a hacerse evidentes durante las demostraciones visuales. Inicialmente, se mostró una secuencia de bombillas que se encendían y apagaban sobre un fondo oscuro, seguida de fragmentos de series y películas como 'Stranger Things' y 'Harry Potter'. Lo que más llamó la atención fue el control de los negros: en ciertas imágenes, la P8L lograba mantener las zonas oscuras con una profundidad que no se percibía de la misma forma en el otro televisor. También se notaron colores más vibrantes y una mayor definición en algunos detalles, aunque estas eran impresiones visuales durante la prueba.
También se quiso verificar bajo qué condiciones se estaban mostrando esas imágenes. Los representantes de TCL explicaron que los cuatro televisores recibían la señal de una NVIDIA Shield Pro a través de un distribuidor, y permitieron revisar los ajustes de los dos modelos de entrada. Ambos estaban configurados en modo estándar, con el brillo y contraste al máximo. Adicionalmente, el menú de la P8L incluía opciones de atenuación local que no estaban presentes en el modelo competidor durante la demostración. Este es un detalle importante, ya que, como señala RTINGS, la efectividad de esta tecnología depende tanto del número de zonas disponibles como de los algoritmos que las gestionan.
Esta disparidad entre lo que promete una denominación comercial y la manera en que se implementa una tecnología también surgió en nuestra conversación con Óscar Gracia, director comercial de TCL Iberia. "Mini LED no es solo un nombre, es cómo usas la luz. (...) Tú puedes ponerle el nombre que quieras", nos explicó durante la visita. Sus palabras aclaran el mensaje que el fabricante buscaba transmitir con la demostración: más allá de la etiqueta que lleva un televisor, lo relevante es cómo se aprovechan sus capacidades técnicas. Una postura que TCL defiende con particular énfasis.
Este posicionamiento también tiene un contexto relevante. El 31 de agosto de 2026, TCL, a través de su filial estadounidense, presentó una demanda contra Samsung Electronics America por presunta publicidad engañosa al comercializar ciertos televisores de su serie M bajo la denominación Mini LED. Según reportó Reuters, la firma china argumenta que esos modelos no cumplen con las características tecnológicas que, a su juicio, deberían justificar esa etiqueta, mientras que Samsung rechaza las acusaciones y defiende la precisión de las descripciones de sus productos. Es importante aclarar que este litigio no fue parte de nuestra visita en ningún momento.
La jornada también nos permitió conocer el otro extremo del catálogo de TCL. En contraste con la P8L de entrada, la X11 que nos mostraron representa su propuesta SQD-Mini LED para la gama alta, una tecnología que combina puntos cuánticos y filtros de color avanzados. Se diferencia de RGB Mini LED, que emplea fuentes de retroiluminación rojas, verdes y azules. En nuestra conversación, Óscar Gracia defendió la mayor madurez de la primera: "No significa que esa tecnología no pueda desarrollarse en el futuro y dar el mismo nivel de prestaciones, pero ahora mismo nuestro SQD-Mini LED puede dar mejores prestaciones que el RGB". Esta es la valoración del fabricante, que también cuenta con televisores RGB Mini LED en su catálogo, como el TCL RM9L que ha sido probado por nuestro compañero Rubén.
Esta apuesta tecnológica también tiene una dimensión comercial. "Nosotros queremos ser reconocidos en el mercado como la marca de gran pulgada usando tecnología Mini LED", explicó Gracia. Nos fuimos con una impresión muy positiva del control de negros que habíamos observado, sin olvidar que se trataba de una demostración organizada por el fabricante. Sobre todo, nos llevamos una comprensión más profunda de cómo la gestión de la luz puede transformar la experiencia visual.