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Dom, Nov

Masiva protesta en Zaragoza contra los centros de datos: Preocupación por el consumo de recursos y el impacto local

Tecnologia
Miles de personas se manifestaron en Zaragoza, la 'capital' española de los centros de datos, para protestar contra la proliferación de estas infraestructuras. La movilización, impulsada por colectivos como 'No es sequía, es saqueo', denuncia el elevado consumo de agua y electricidad, la escasa generación de empleo local y las exenciones fiscales que benefician a las grandes empresas tecnológicas, exigiendo mayor transparencia y regulación.

Ayer se celebró el Día Europeo contra los centros de datos, y la capital de la región española más elegida por estas infraestructuras, Zaragoza, fue escenario de una multitudinaria protesta. Miles de personas acudieron a la manifestación, con estimaciones que varían entre 5.000, según elDiario.es, y 2.000, según la Policía Nacional.

Aunque la inteligencia artificial parece un concepto etéreo y omnipresente, su existencia depende de infraestructuras físicas masivas que demandan grandes cantidades de electricidad, agua y suelo. La plataforma 'No es sequía, es saqueo', junto con otros colectivos, exige la paralización de los proyectos en construcción para evaluar su impacto.

Entre los cánticos de los manifestantes se escucharon consignas como 'Las nubes en el cielo, no en nuestro pueblo', 'Queremos pisos baratos, no centros de datos' y 'No hay agua para tanto dato'. Cristina García, ingeniera industrial y miembro de uno de los colectivos, afirmó que 'Estos proyectos no generan empleo, no pagan impuestos y se están quedando con todos los recursos'.

Uno de los puntos de fricción son los Proyectos de Interés General de Aragón, que, según explica Pedro Santisteve, antiguo alcalde de Zaragoza, para elDiario.es, facilitan la instalación de estas grandes empresas con exenciones fiscales, expropiaciones y trámites acelerados. Santisteve calcula que hay 34 centros de datos previstos en la comunidad. Además, se denuncia una falta generalizada de transparencia, una crítica que no es exclusiva de Aragón.

Pedro Arrojo, catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza y relator de la ONU para el agua, no aboga por prohibir el sector, sino por conocerlo y regularlo, según declaraciones al mismo diario.

La importancia de esta problemática radica en que, aunque ya existen centros de datos, se prevé un aumento significativo de su número en el futuro, y su consumo de recursos es considerable. La Agencia Internacional de la Energía, en su informe 'Energy and AI', estima que la demanda eléctrica de estos centros se duplicará, alcanzando los 945 TWh para 2030, una cifra superior al consumo actual de todo Japón. En Aragón, si todos los proyectos anunciados se materializan, el consumo de energía se quintuplicaría, pasando de 10.000 a más de 55.000 GWh anuales, según el diario Ara. Solo las ampliaciones de Amazon superarían el consumo total de la comunidad.

Un estudio de la Universidad de California subraya que la huella hídrica de la IA es relevante y carece de transparencia. Los costos de los recursos son locales e inmediatos, lo que plantea la cuestión de si estos centros benefician realmente a los municipios y a sus habitantes. La falta de información pública y verificable genera suspicacias en torno a esta cuestión.

Las principales quejas se centran en el consumo de recursos, los impuestos y el empleo. Arrojo señala la preocupación en momentos de sequía: 'cuando vengan las sequías, y vendrán sequías duras y cada vez más fuertes, lo que no está claro es quién va a tener la prioridad. Desde luego, los centros de datos no se van a parar por eso'. También advierte que el elevado consumo eléctrico requerirá redimensionar las infraestructuras, un costo 'carísimo' que, según él, 'se va a pagar en la tarifa de la gente. No lo van a pagar estas empresas, que ya tienen contratados precios de risa'.

En cuanto al empleo, los colectivos afirman que, si bien se anunciaron más de mil puestos de trabajo, una vez finalizada la construcción, la operación de los centros instalados apenas genera 200 empleos. Recientemente, surgió una polémica en El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego cuando se supo que, a pesar de que Amazon Web Services había elegido Aragón como su base para los centros de datos en España, el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) se tributaría en Madrid. Posteriormente, Amazon aclaró que la tributación se realizaría en la comunidad.

La protesta se produce a pocas semanas de las elecciones generales en España y en un contexto donde un borrador de Real Decreto sobre centros de datos, publicado en agosto, exigía el uso de energía renovable de nueva implantación y los más altos niveles de eficiencia energética e hídrica. Sin embargo, debido a la presión de la industria, el texto se ha ido suavizando, elevando el umbral de aplicación de 1 MW a 10 MW y concediendo hasta cinco años de transición para aquellos que no puedan cumplir con el 80% de energía renovable.