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Vie, Sep

Acuerdo entre República Dominicana y Estados Unidos para el desarrollo de tierras raras carece de carácter vinculante

Nacionales
La República Dominicana ha suscrito un acuerdo de cooperación con Estados Unidos para la extracción y procesamiento de tierras raras, enfatizando su naturaleza política y no vinculante. Este plan busca impulsar el mercado local y asegurar la cadena de suministro de minerales críticos para tecnologías avanzadas, sin generar obligaciones legales entre las naciones. La iniciativa se enmarca en una estrategia de diplomacia económica activa, priorizando los intereses nacionales dominicanos.

Tras la formalización de la colaboración para la extracción y el tratamiento de elementos de tierras raras entre la República Dominicana y los Estados Unidos, el Gobierno dominicano ha aclarado que este constituye un plan de acción de índole política, diseñado para salvaguardar y dinamizar el mercado interno sin imponer compromisos entre ambas naciones. Esto significa que el pacto no establece ni origina derechos o responsabilidades bajo las normativas nacionales o internacionales, ni da lugar a procedimientos judiciales. Además, se señaló que no estipula legalmente obligaciones obligatorias o exigibles, ya sean explícitas o implícitas; su objetivo es, más bien, identificar conjuntamente proyectos de interés y facilitar el financiamiento de iniciativas localizadas en ambos territorios.

La República Dominicana se ha unido a un grupo de 27 naciones que han firmado este tipo de convenio con EE. UU., lo que representa una "estrategia" para los minerales esenciales en la fabricación de tecnologías avanzadas. El acuerdo busca acelerar la evolución de los mercados con el fin de fortalecer la resiliencia y la seguridad de las cadenas de suministro, desde la extracción minera hasta los procesos de separación y procesamiento.

El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, confirmó que el pacto sellado entre las partes, en el que participó la embajadora de los Estados Unidos, Leah F. Campos, se alinea con el marco de cooperación establecido por la política exterior definida por el presidente Luis Abinader y la diplomacia económica proactiva que promueve el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El ministro subrayó la necesidad de abordar este acuerdo con una perspectiva a largo plazo y con una "dirección muy clara". “Proteger nuestros intereses nacionales y asegurar que el aprovechamiento de nuestros recursos genere cada vez mayor valor para el país y para nuestra gente”, puntualizó.

Por su parte, la embajadora Campos manifestó que el acuerdo “no se limita únicamente a minerales; se trata sobre soberanía, seguridad y prosperidad compartida. Garantiza que, a la hora de extraer, procesar y fabricar los materiales del futuro, lo hagamos unidos, como socios de confianza, y no como países que dependan de la buena voluntad de otro”.