Bending Spoons, la compañía italiana, ha logrado una exitosa salida a bolsa en Wall Street, recaudando 1.680 millones de dólares. Su estrategia distintiva se basa en adquirir empresas con problemas financieros o en declive, para luego revitalizarlas. Este enfoque inusual le ha permitido alcanzar una capitalización de mercado de 18.400 millones de dólares, demostrando un crecimiento notable en los últimos años.
Bending Spoons ya ha comenzado a cotizar en Wall Street, un objetivo que perseguía desde hace cinco años. La empresa italiana consiguió recaudar 1.680 millones de dólares en su debut bursátil en Estados Unidos, con un precio inicial de 29 dólares por acción, superando las expectativas iniciales. Esto elevó su capitalización de mercado a 18.400 millones de dólares en ese momento, en contraste con los 14.500 millones de 2025. Su crecimiento no es lo más llamativo, sino la peculiar forma en que lo ha logrado.
Un homenaje a 'The Matrix'. Fundada en Milán en 2013, Bending Spoons debe su nombre a una célebre escena de la película de ciencia ficción de finales de los 90. En esta escena, un niño le explica a Neo que no se debe intentar doblar la cuchara, sino comprender que la cuchara no existe. La compañía surgió de las cenizas de Evertale, una startup danesa fallida de sus mismos fundadores, entre ellos su actual CEO, Luca Ferrari.
Comprando empresas que están yendo a pique. La compañía se dedica a adquirir empresas con problemas. A lo largo de su trayectoria, ha comprado más de 50 aplicaciones y sitios web estancados, incluyendo Evernote, WeTransfer, Meetup, Vimeo, Eventbrite y, la más significativa, AOL.
Su implacable receta del éxito. Siempre aplica la misma estrategia: identifica un producto popular pero en declive, lo adquiere, lo rediseña y, si es necesario, reescribe por completo su tecnología para luego convertir a sus usuarios existentes en clientes de un modelo de suscripción. Aunque pueda parecer una estrategia cruda, el negocio funciona: en el primer trimestre de 2026, ya reportó un beneficio neto de 27,5 millones de dólares sobre ingresos de 601 millones. El año anterior había registrado pérdidas de 112 millones de dólares con ingresos de 259 millones. El crecimiento es notable: pasó de 111 millones de usuarios activos a finales de 2023 a 500 millones en marzo de 2026, y los usuarios de pago aumentaron de 3 a 9 millones en el mismo período.
Una empresa fácil de odiar. El patrón de Bending Spoons se repite constantemente: después de adquirir una empresa, realiza un recorte de plantilla drástico y, además, suele incrementar el precio de las suscripciones a los servicios comprados. Con Evernote, despidió prácticamente a toda la plantilla original; con WeTransfer, se deshizo del 75% de los empleados; y tras comprar Vimeo, también realizó numerosos despidos en el equipo de vídeo. De hecho, en 2025, Bending Spoons destinó más de 78 millones de dólares a gastos de reestructuración tras absorber las plantillas de AOL, Eventbrite y Vimeo.
La IA como impulsora. Aunque Bending Spoons no se define a sí misma como una empresa de IA, sí destaca su uso como motor de eficiencia. Al igual que otras compañías en los últimos tiempos, la empresa presume de que aproximadamente el 90% de su código se desarrolla con ayuda de la IA. Según su CEO, Luca Ferrari, esto le ha permitido duplicar sus ingresos por empleado hasta los 2,57 millones de dólares en 2025, una cifra que supera incluso a la de gigantes como Apple. La empresa, de hecho, paga altos salarios a sus ingenieros europeos mientras continúa adquiriendo empresas a precios de saldo.
Y seguirán comprando. El CEO de Bending Spoons ha dejado claro que el dinero recaudado en bolsa no es el punto final de su actividad, sino un impulso para continuar adquiriendo empresas con problemas. La compañía planea entre tres y cinco nuevas adquisiciones al año. Lo interesante es que esta estrategia resulta prometedora en un momento en que la IA ya ha demostrado ser una amenaza significativa para los negocios SaaS (Software as a Service) tradicionales. Y Bending Spoons estará ahí para aprovechar esa oportunidad.