Un conductor chino que intentaba emular un viaje transcontinental de Europa a China en su lujoso Zeekr 9X se encontró con un imprevisto. El avanzado sistema antirrobo del vehículo, diseñado para detectar si se encuentra fuera de China, bloqueó numerosas funciones al cruzar la frontera con Kazajistán, dejando al conductor varado y evidenciando los desafíos de la tecnología automotriz en viajes internacionales.
Fabio Belmone, conocido como Volata di Peluca, se hizo viral a principios del año pasado al anunciar su viaje a Tokio en coche. Lo que hacía especial la aventura de Fabio Belmone era su intención de llegar a la capital japonesa conduciendo un Fiat Marea, un vehículo que, según explicó a La Vanguardia, era lo único que podía permitirse con 900 euros. Tras 25.000 kilómetros y 80 días, su cuenta de Volata di Peluca confirmó su llegada a Japón. Belmone destacó en la entrevista: "He cruzado dos continentes, pero mi coche no puede entrar en Barcelona", sugiriendo que la naturaleza analógica del coche facilitó que pudiera ser reparado en cualquier país y que no se detuviera al cruzar fronteras.
Sin embargo, el propietario de un Zeekr 9X no puede decir lo mismo, según reportan nuestros compañeros franceses de L'Automobile. Un viaje transcontinental similar está teniendo lugar desde China, donde Mr. Liu, un conductor chino, busca replicar la aventura de Fabio Belmone en sentido inverso, de Europa a China. Esta vez, a bordo de un Zeekr 9X, uno de los SUV más lujosos del país.
El Zeekr 9X tiene un costo directo de algo más de 61.000 euros al cambio, lo que lo posiciona como una de las opciones más lujosas en el mercado asiático, donde los fabricantes ofrecen vehículos con mucha tecnología a precios competitivos. Se trata de un eléctrico de rango extendido (una versión particular de híbrido enchufable) que en China alcanza los 1.300 CV de potencia. El vehículo ha llegado recientemente a Europa, aunque con una versión de 897 CV.
Más allá de las cifras de potencia, lo realmente destacable de este coche reside en su interior. Con seis plazas, este enorme SUV puede transformarse en un salón rodante. Incluye asientos calefactados, ventilados y con masaje que pueden girarse para formar una especie de hamaca, 32 altavoces distribuidos por el habitáculo, dos pantallas consecutivas de 16 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento, y una tercera pantalla de 17 pulgadas que se desliza desde el techo para el disfrute de los pasajeros traseros mientras el coche está en movimiento.
La experiencia de viajar en este coche va más allá de recorrer países, ya que, a diferencia del Marea, la belleza se encuentra en el interior. Mr. Liu probablemente pensaba algo similar al iniciar su viaje. Sin embargo, tras recorrer unos miles de kilómetros y cruzar la primera frontera, su sueño se convirtió en pesadilla. De repente, su Zeekr 9X bloqueó multitud de funciones. Todas las funciones de software fallaron al cruzar la frontera con Kazajistán. Los puertos de carga y el acceso al depósito de combustible también se vieron afectados. El motivo era sencillo: el coche, mediante GPS, había detectado que había cruzado la frontera. CarNewsChina explica que el conductor no encontró la manera de continuar su trayecto durante 30 horas.
El motivo, según el medio especializado, reside en el sistema antirrobo del vehículo. Automáticamente, el coche detecta mediante posicionamiento GPS si se encuentra en China o fuera de sus fronteras. En este último caso, el vehículo emite avisos de forma recurrente, pero si sigue avanzando, bloquea la inmensa mayoría de sus funciones. Este sistema está activado por defecto en el coche.
La compañía ha reconocido en el medio chino National Business Daily que, efectivamente, la mayoría de los sistemas del coche se bloquearon, pero que el vehículo puede seguir moviéndose. Para desbloquear el depósito de gasolina y la toma de carga, es necesario realizar pulsaciones largas sobre algunos botones específicos. Según la empresa, esta información debería ser conocida por el propietario.
Sin embargo, CarNewsChina explica que Mr. Liu conocía el sistema de bloqueo antes de salir de China y acudió a un concesionario. Para prevenir robos o exportaciones ilegales, en el punto de venta se certifica la validez de documentos como la licencia de conducir o el contrato de compra. En ese momento, y tras conocer las intenciones del cliente, deberían haber desactivado el sistema antirrobo con posicionamiento GPS, pero no lo hicieron, y tampoco le quedó claro al conductor qué debía hacer si se presentaba esta situación.
Pero esta vez, lo que el software quita, el software lo da. Con un código de activación, la marca pudo actualizar el coche vía OTA (Over-The-Air) y desbloquear los sistemas antirrobo, dejando el coche nuevamente listo para ser usado.