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Mié, Ago

Desmintiendo mitos: La realidad de cuidar un gato y sus verdaderas necesidades

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Contrario a la creencia popular, tener un gato no es una opción de mascota "fácil" o de bajo mantenimiento. Expertos advierten que los felinos requieren un compromiso significativo y un entendimiento profundo de sus necesidades específicas para garantizar su bienestar. Este artículo explora los factores cruciales para una convivencia armónica y saludable con estos animales.

Es común escuchar la idea de que los gatos son mascotas independientes que demandan menos atención que los perros. Esta percepción, que lleva a muchas personas a optar por un felino buscando menor responsabilidad, es un error. Noelia Hernández, educadora en Código Felino, ha observado cómo estos prejuicios presentan a los gatos como "la mascota ideal si no quieres complicarte", un concepto erróneo que se basa en tópicos y que, a menudo, lleva a los dueños a buscar ayuda profesional.

Hernández relata haber atendido a numerosas personas que admiten haber caído en el error de creer que un gato era más sencillo de cuidar que un perro, requiriendo menos esfuerzo. Sin embargo, ella enfatiza que el trabajo es diferente, no menor. La cuestión fundamental es la calidad de vida que se desea ofrecer al animal. Aunque no necesiten paseos diarios, un gato sano requiere mucho más que solo comida, agua y arena.

Entre las necesidades de los gatos se encuentran el juego y la estimulación. Hernández recalca que "cualquier ser vivo requiere un trabajo. Cada uno en un rango diferente, ni mejor ni peor, pero exige mucho sacrificio". La clave no es elegir entre perros o gatos, sino comprender el compromiso que implica tener una mascota. La experta de Código Felino destaca tres puntos esenciales para quienes consideran adoptar un gato: la casa debe estar "bien adaptada", se deben comprender las "necesidades reales" del felino y se le debe ofrecer un entorno enriquecido. Insiste en que "entender cuáles son sus necesidades reales y tenerlas al 100% cubiertas no supone menos trabajo que cuidar un perro".

Noelia Hernández no es la única en señalar los conceptos erróneos sobre los gatos. Aunque a menudo se les considera huraños, cada gato posee un carácter único y, en general, son animales sociales, afectivos y neofóbicos, lo que significa que no toleran bien los cambios. Ignorar estos factores puede resultar en que el felino sufra de depresión o estrés, con consecuencias tanto para su comportamiento como para su salud física.

Cada gato es diferente. Así como se investigan las características de las razas de perros, es importante hacer lo mismo con los gatos. No todas las razas son iguales, y esto va más allá de la apariencia. "Las hay más nerviosas y activas, igual que con los perros", explica Hernández. No obstante, el carácter de un animal no solo depende de la raza; otros dos factores son cruciales. "Para mí hay algo primordial, que es si se ha respetado el tiempo suficiente con la mamá y los hermanos. Si el gato ha podido socializar adecuadamente con ellos va a ser un animal mucho más equilibrado. Igual que si podemos adoptar dos gatos que son de la misma camada", comenta la especialista.

Otro factor determinante en el temperamento de un gato es su edad. "Si coges un gato joven va a tener más energía. Hay gatos adultos en los refugios esperando y cuyo temperamento ya se conoce. Han crecido y sabes perfectamente cómo son y si se pueden adaptar a las necesidades que tengas: si pasarás con él más o menos tiempo, si tienes o no hijos o más animales… Con los adultos solemos saber de forma mucho más acertada que con los cachorros cuál es su temperamento".

Además de la comprensión de las responsabilidades, la adaptación del hogar es fundamental. No basta con comprar una cama, juguetes, comederos y un arenero. "Tienes que entender bien el animal que vas a introducir, su naturaleza. En el caso de los gatos son pequeñas máquinas de cazar". Esta característica implica que el felino explorará toda la vivienda, se subirá a lugares inesperados y se asomará a las ventanas para observar aves.

Para prevenir accidentes, como las caídas desde ventanas o terrazas, es crucial tomar medidas. "En el caso de los gatos para mí si no hay redes no se lleva a cabo la adopción. Eso es un básico", afirma Noelia, refiriéndose al "síndrome del gato paracaidista": el animal se precipita al vacío al intentar cazar o resbalar. "Nos llegan avisos a diario", advierte, subrayando que estos accidentes son más comunes de lo que se piensa, de ahí la importancia de instalar redes de seguridad. "Los accidentes ocurren a diario y todas las asociaciones recibimos avisos cada día. Y por supuesto si alguien no ha querido dejarse dinero en unas redes no tendrá dinero tampoco para llevar a su gato a un traumatólogo", lamenta, añadiendo que es una cuestión de "ética y respeto hacia el animal", ya que sufren enormemente y pueden acabar agonizando.

Noelia también aconseja preparar una "zona cero" para el gato antes de llevarlo a casa, un espacio tranquilo con todos sus recursos. El objetivo es que se sienta seguro y, desde allí, empiece a explorar gradualmente su nuevo hogar.

Otro aspecto importante es saber cómo jugar con el gato. A menudo, se usan cañas y otros juguetes para cansarlos antes de dormir, pero esta lógica humana no siempre coincide con la perspectiva del felino. La clave, según Noelia, es la "secuencia" del juego. "Está la parte del acecho, cuando se empiezan a segregar un montón de hormonas, como la adrenalina que les prepara para la persecución. Luego se inicia esa segunda fase, que es cuando están jugando con la caña y todas esas hormonas se vienen arriba. ¿Qué pasa? Que si nunca dejamos que la secuencia termine, si no llegamos a la captura y la ingesta de la presa, no cerramos el ciclo completo. Así lo único que estamos haciendo es activar y activar al gato".

Para completar el ciclo de caza, se debe permitir que el gato "gane" y capture su "presa" al final del juego, incluso ofreciéndole un premio o alimento. "Que el gato entienda que ese ciclo de caza se ha cerrado y, de ese modo, acabe acicalándose y durmiendo. Así tendremos a un gato más saludable".